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miércoles, 19 de abril de 2017

NADA QUE PERDER


Hace un mes y diez días que vivimos una de las noches más épicas de la historia del FC Barcelona. Lo que debía ser la chispa que incineran el cohete azulgrana, se vio apagado con la derrota en Málaga, en la Liga, y la derrota en Turín, en la ida de los cuartos de Liga de Campeones.

Hoy toca de nuevo firmar una noche histórica para seguir creyendo. No sólo por la Champions, probablemente también para la Liga. He estado unas semanas muy ocupado laboralmente, por este motivo he escrito poco, y servidor ha prometido no meter más leña al fuego por el simple motivo a seguir creyendo, y apoyando, en este equipo.

Se presenta una empresa muy difícil. Casi imposible. Aunque la remontada contra el PSG demostró que nada lo es, la Juventus es un equipo altamente experimentado, con mucho oficio, y donde podremos comprobar, con casi toda seguridad, que se jugarán muy pocos de los 90 minutos. Una caso similar a la eliminatoria de cuartos del año pasado contra el Atlético de Madrid.

Así pues, y como ya mencioné en mi artículo previo al partido contra el PSG, no tenemos nada que perder pero si mucho que ganar. Citando de nuevo al maestro Johan Cruyff, no hace falta decir nada más que "Salida y disfrutada".



"Si hacemos el primer gol, el Camp Nou hará el segundo y el tercero caerá solo." (Luis Enrique)

jueves, 9 de marzo de 2017

"GALLIINA DE PIEL"

Antes que nada quiero pedir disculpas por la baja calidad del artículo de hoy. Quien avisa no es traidor. Aparte de ser sincero y reconocer que no acabo de entender que ha pasado en los últimos 10 minutos, gritos, muchos gritos. Simplemente felicitar a todos los barcelonistas y en especial a todos aquellos que serán padres en 9 meses.

Agradecer el ambiente vivido hoy en el Camp Nou, gracias en gran parte a la GENIAL GRADA DE ANIMACIÓN. SUBLIMES! Y como no, AGRADECIMIENTO ETERNO TODA la plantilla para disfrutar y regalarnos lo vivido hoy. No tengo palabras. MUCHAS GRACIAS!

Lo siento, hoy, no hace falta decir nada más. #ISiTotsAnimemGuanyarem


"¡Es muy sencillo: si marcas uno más que tú oponente, ganas". (Johan Cruyff)

domingo, 5 de marzo de 2017

UNO DI NOI

Hoy cerramos una semana agridulce. Pese recuperar el liderato en la Liga, con dos grandes actuaciones del Barça contra el Sporting de Gijón, miércoles, y el Celta, ayer, y ver como el Real Madrid se encuentra remando en una extraña atmósfera de dudas y favores arbitrales, Luis Enrique comunicar de manera oficial que no seguirá al frente del primer equipo la próxima temporada.

No obstante, este hecho no es el más preocupante. Ya se venía venir que no renovaría alegando, tal y como hizo Guardiola, una necesidad de descanso. Lo que duele es la sensación de indiferencia, e incluso alegría de ciertos sectores barcelonistas. Pero bueno, a estos no vale la pena dedicar muchas líneas.

Pero antes de hablar del tema, quiero hablar de fútbol. Me alegra ver que el Barça se va recuperando poco a poco de lo inexplicable desastre de París y que empieza a creer que hay opciones reales de ganar La Liga. El partido contra el Leganés demostró que el equipo estaba tocado, pero se ganó, y el partido contra el Atlético de Madrid se planteó como el último tren. Las celebraciones de los goles en el Calderón son una prueba. El buen juego que estamos disfrutando ahora son fruto de la recuperada moral barcelonista.

En cuanto al Madrid, como siempre. El juego no convence, aunque tienen un espíritu de lucha muy envidiable, y si no fuera por los puntos estúpidamente perdidos por el Barça y los regalos escandalosos del estamento arbitral, quizás la diferencia sería mayor. Sí, el Barça es líder, aunque el partido menos del Madrid ante el Celta en Balaídos, pero depende otra vez de sí mismo. Lo que siempre es importante.

Pero la noticia de la semana ha sido la confirmación de un hecho que ya se intuía. Creo que es bastante claro que no hay ningún barcelonista, ni aficionado al fútbol, ​​que dudara que esta sería la última temporada del técnico asturiano en el banquillo del Barça. El hecho de no haber renovado antes, haber esquivado el tema, y ​​driblado las preguntas de los periodistas con enfrentamientos incluidos, sólo daba lugar a esperar el momento adecuado para hacer oficial esta decisión.

Hay mucha gente que piensa que no fue el mejor momento. Que ha sido muy oportunista hacerlo después de una victoria amplia en el Camp Nou y una semana antes de la quimera de la remontada contra el PSG. Sinceramente, no estoy nada de acuerdo. Por mucho que parece una locura, un 4-0 en París saca toda la presión al Barça y sólo cabe esperar un gran partido y sobre la marcha decidir que es posible y que no. La presión, es el peor enemigo que puede tener la plantilla de aquí a que termine la temporada. Hay que trabajar, simplemente.

Lo peor de todo, y recordando las enseñanzas de mi abuelo, ha sido constatar el hecho de que "el Barça es el peor enemigo del" Barça ". No acabo de entender cómo es posible que un entrenador que lo ha dado todo por nuestro club, que consiguió el Triplete en su temporada cambiando una dinámica dramática, y ha conseguido 8 títulos de 10 posibles en 2 años (a la espera los títulos de esta temporada), puede haber generado la gran cantidad de alegría y satisfacción en determinados sectores barcelonistas. No lo entiendo. No se puede ser más desagradecido.

Te puede gustar más o menos su estilo. Te puede gustar más o menos su actitud. Te puede gustar más o menos su carisma. Pero lo que es evidente es que una vez es entrenador del Barça, lo es para todos los barcelonistas y debemos estar preparados para ir todos a una. Somos, y debemos ser un equipo.

No quiero impregnar mi artículo con más negatividad. Además, vivimos en un mundo donde hay, y debe haber, libertad de expresión. Pero también es libertad de expresión criticar, siempre con respeto y rigor, cuando algo no nos gusta. Y así lo hago saber.

Quiero terminar mi escrito agradeciendo la tarea diaria, y los méritos, logrados hasta ahora por Luis Enrique. Un entrenador que rescató al Barça de la miseria más absoluta después de una temporada, que prometía ser muy emocionante, y se saldó con una triste Super Copa de España. Una temporada, donde la Navidad ya nos vemos con las manos vacías, y la acabamos con el segundo Triplete de la historia del club en un 2015 con 5 títulos de 6 posibles. Después vino un Doblete. Y este año, si las cosas van mínimamente bien, podemos levantar un tercer Doblete consecutivo. Una efeméride que no sé si se ha producido nunca.

Así pues, ¡muchas gracias Lucho! Que disfrutes de tu año sabático, y que tengas mucha suerte en el futuro. Mientras tanto, acabemos el trabajo haciendo historia. Para muchos culés eres, y siempre serás, uno di noi. Gracias y mucha suerte.


"Cuando bebas agua, recuerda la fuente". (Proverbio chino)

miércoles, 15 de febrero de 2017

YO SOY DEL BARÇA

Ayer no vi el partido. Y no es la típica excusa después de una derrota. Por motivos laborales, no llegué a tiempo a casa y sólo pude ver los últimos 10 minutos cuando ya todo estaba decidido. Por lo tanto, no tengo ningún derecho a valorar la derrota de ayer en París. Pero es evidente que un 4 a 0 no puede dar lugar a nada más que desastre.

Fue una derrota muy dura. Durísima. Probablemente la más dura desde que tengo memoria. Más que el fracaso de perder la Copa de Europa en Sevilla. Sólo contaba con un año de vida. Más que el fin del Dream Team en Atenas. Era un niño y todavía estas cosas no me afectaban tanto. Más que el 5 a 0 contra el Madrid en el Bernabéu. Más que el 4 a 0 al Allianz Arena. Y más que las dos últimas finales de Copa del Rey perdidas contra el Madrid en Mestalla.

La debacle de ayer hizo mucho daño porque nadie lo esperaba. La hecatombe de ayer hizo daño porque era sólo la ida de los octavos de final. El Barça siempre es esperado, al menos, para disputar las semifinales. La derrota de ayer hizo daño porque había muchas esperanzas en llegar lejos en la presente Liga de Campeones. Hizo daño porque en ningún momento se reconoció el gran Barça. Y sobre todo, porque la sensación de vergüenza y de ridículo fue monumental.

Hoy no escribiré mucho. No hay ganas. Y menos aún después de un día que he leído, visto y escuchado el pensamiento mayoritario actual del culé. Si lo que sucedió ayer en París fue una vergüenza, las reacciones de algunos barcelonistas lo son aún más.

Es muy fácil ser del Barça cuando se ganan Ligas. Cuando se ganan Copas del Rey. Cuando se ganan Champions. Cuando se ganan Triplets. Cuando se gana el Sexteto. Cuando se dan exhibiciones toda España y de Europa. Cuando se hacen humillaciones al Real Madrid. Cuando toca pedir carnés extra para solicitar entradas a las finales y presumir de ello en las redes sociales. Es decir, es muy fácil subirse al carro del caballo ganador.

Ahora es un momento muy duro y es cuando hay que demostrar, más que nunca, que somos del Barça. Si no te gustan los jugadores. Si no te gusta el entrenador. Si no te gusta la directiva. Si todo te parece, con perdón, una m *** a. Es el momento de callar y ceder tu abono a otro barcelonista que crea y que quiera dar el soporte. Y sobre todo, que no pidan entrada para la Final de Copa del Rey contra el Alavés en el Calderón.

Probablemente la preparación no haya sido la mejor. Probablemente la confección de la plantilla haya sido errónea. Probablemente la directiva ha perdido el norte. Probablemente, y seguramente, no se remonte en el Camp Nou en el partido de vuelta. Y muy probablemente, no acabamos ganando la Liga. Probablemente hemos perdido el estilo. Probablemente, la plantilla se está haciendo mayor. Pero lo que es seguro es que ahora mismo es un momento de hablar poco, y empezar a obrar para levantarnos.

La temporada no ha terminado. Mis ganas no han terminado. Y mi apoyo está lejos de terminarse. Cuando acabe la temporada, tiempo para tomar medidas y decisiones. Pero ahora hay que ir codo con codo. El motivo es bien sencillo. Yo soy del Barça.


"En la horca, todos los hombres son hermanos." (George R. R. Martin)

domingo, 9 de octubre de 2016

TÓCALA OTRA VEZ MATS

Han pasado unos cuantos días y tenía esta publicación pendiente. Por motivos laborales y de agenda, no pude publicar este artículo antes. Ya ha pasado una semana y tal vez, como siempre en el mundo del deporte, los ánimos ya se han enfriado sobre este asunto y esto ha ayudado a los diferentes actores a reflexionar un poco sobre lo que se dijo. Personalmente, me ha servido para recopilar más información y comprobar que la memoria y la capacidad de análisis de algunas personas es, o bien muy pobre, o se ve afectada por las ganas de criticar por criticar.

Es cierto que el Barça perdió una gran oportunidad para ponerse líder en solitario. Es cierto que la primera parte de Balaídos merece ser borrada de nuestras retinas lo más rápido posible. Es cierto que la reacción de la segunda parte invita a cuestionar el número de rotaciones por partido. Y también es muy cierto que el error de Ter Stegen evitó, probablemente, confirmó la gran reacción azulgrana. Pero lo que, de ninguna manera, puedo aceptar es la avalancha injustificable de críticas de carácter destructivo hacia el portero alemán señalándolo como el máximo culpable de la derrota de Vigo.

El Barça no perdió por culpa de Ter Stegen. El equipo azulgrana se dejó los tres puntos en Galicia por una desastrosa primera parte donde el Celta supo materializar sus ocasiones fruto de la gran presión en la salida de balón del equipo azulgrana. Un nivel de juego paupérrimo donde se demostró una vez más lo que mencioné en mi anterior artículo sobre las rotaciones. Cambios que son necesarios y donde defiendo Luis Enrique hasta el final. Pero abusar nos puede llevar a más de un susto como el de ayer. Y más si tenemos en cuenta que es en el inicio de temporada cuando los jugadores todavía no han alcanzado el nivel óptimo.

La medular azulgrana estuvo irreconocible. Sin combinación, sin fluidez en la circulación del balón y con pérdidas que tradujeron con un marcador muy contundente a favor del Celta. Ya en la segunda parte, el Barça cambió el "chip" hizo una exhibición de juego de control y mentalidad ofensiva para conseguir acortar el marcador a un 3-2 que acercaba la hazaña de la remontada. El resto es bien sabido. Un error grave del portero alemán supuso una un baño de agua fría y el gol de Piqué llegó demasiado tarde. Sin tiempo para salvar al menos un punto.

El error del portero alemán costó cara. Pero lo que es totalmente inadmisible es que se ponga en duda su estilo, primero, y su personalidad, en segundo lugar. Las matemáticas, o los números son muy claros. Ter Stegen es el portero del mundo con más intervenciones con los pies. Incluso, realiza más pases que a algunos jugadores de campo. No sólo del equipo rival, sino que también a veces de propios compañeros que, como él mismo, participan los 90 minutos. Entonces nos encontramos con el primer error de peso del portero alemán en 3 años en Can Barça con un número altísimo de participaciones. Por lo tanto, después de tantas intervenciones no podemos "matar" al portero alemán. Estadística pura.

Además, el rol de Ter Stegen en la portería, y en la dinámica de juego del Barça, es imprescindible. Juega un papel clave, no sólo como gran portero, sino como un jugador de campo más. El portero alemán facilita en numerosas ocasiones la tarea de salida del balón de manera controlada de forma rápida, precisa y efectiva. Muchos dirán que el rol principal del portero es hacer paradas, que lo es. Pero en un equipo como el Barcelona, ​​donde el estilo de juego es único y especial, contar a un portero con estas características es siempre un valor añadido.

Recuerdo cuando era pequeño y se criticaba a José María Bakero el hecho de que muchas veces pasara el balón al portero. Es momento pues para recordar lo que decía el maestro Johan, "a veces un pase atrás no es un paso atrás. Es el inicio de una jugada mejor ". Y este es precisamente el concepto de todo, del sistema y del estilo que maravilla y causa envidia en el mundo. Y Ter Stegen es un actor más, a veces clave, en esta dinámica. Y como lleva el dicho, "quien no arriesga, no gana".

La temporada es muy larga y esto es sólo el principio. Los mismos que ahora mismo se despachan y critican a Ter Stegen y Luis Enrique, son los que no entienden que los equipos que tienen los títulos como objetivo principal basan su preparación física, técnica y táctica de modo que el momento óptimo llega a partir del mes de febrero. Es cuando la temporada llega a su momento clave. Y es en cambio al inicio cuando el rendimiento es más irregular. No se puede mantener, de ninguna manera, un rendimiento altísimo durante toda la temporada y desde el comienzo.

No seré yo quien critique, y tampoco entiendo porque no lo hacen el resto a pesar de disfrutar de esta práctica, a jugadores como Luis Suárez o Busquets por su pobre rendimiento. El motivo es muy sencillo y sólo hay que leer el párrafo anterior. En cambio, y siguiendo la dinámica con lo mencionado anteriormente, me gustaría ver como terminan equipos que han empezado la temporada a tope. Alavés, Celta, Eibar, Las Palmas, etc. Los puntos que sumen ahora, los agradecerán al final cuando estén en disputa el descenso. Es otra estrategia.

Así pues, no hay que poner el grito en el cielo con lo que pasó en Balaídos ni perder el tiempo en desestabilizar a Ter Stegen. El alemán ha demostrado tener una gran personalidad, y un carácter fuerte, y no cambiará su estilo vistoso y atrevido. Así pues, y como reza la famosa cita de la película Casablanca, "tócala otra vez Mats".


"La mejor manera de averiguar si puedes confiar en alguien es confiar en él." (Ernest Hemingway)

viernes, 23 de septiembre de 2016

LA TEORIA DE LA RELATIVIDAD

En la historia del pensamiento y de la filosofía hemos tenido varios autores que han utilizado términos relacionados al relativismo muy diversos. Desde el Relativismo Moral de los sofistas hasta el mismo Albert Einstein y otros autores más actuales. Pueden parecer términos muy complejos y profundos, que lo son, pero al fin al fin son ideas con un objetivo mucho más sencillo. Y es que todo en esta vida es relativo, nada es absoluto, depende de la situación, los intereses, los afectados, puntos de vista etc.

El fútbol no escapa de esta corriente de pensamiento. Sin ir más lejos, las impresiones sobre el empate en el Camp Nou contra el Atlético de Madrid son totalmente relativas a diversos factores. Es evidente, sin embargo, de que tal y como fue el partido, el empate final dejó un sabor amargo a los seguidores barcelonistas, servidor es un ejemplo. Pero debemos ser conscientes de que un empate con el actual subcampeón de Europa entraba a las posibles travesías de los aficionados y expertos del fútbol. Podemos decir lo mismo del empate del Real Madrid contra el Villarreal en el Santiago Bernabéu. Ayer se enfrentaban entre ellos los 4 primeros clasificados de la pasada Liga BBVA, ahora Liga Santander, y candidatos a quedar de nuevo entre las primeras posiciones del campeonato.

Dicho esto, no acabo de entender el alarmismo de unos, sobre todo los barcelonistas, respecto al reparto de puntos de la jornada de ayer. Aunque es cierto que el FC Barcelona fue muy superior a un Atlético que se dedicó a jugar a la expectativa, cerrado atrás, y defendiendo los ataques estáticos del Barça en un marco de 15 metros cuadrados como si fuera un partido de balonmano. A pesar del panorama, el equipo azulgrana logró ponerse s por delante el marcador de la manera que menos esperaba, balón colgado por Iniesta y remate de cabeza de Rakitic, y vio como el partido terminaba en tablas en la única doble error defensivo del partido. Correa no desaprovechó la única ocasión clara de los colchoneros en los 90 minutos.

No acabo de entender el pesimismo culé cuando debemos ser justos y admitir que el Barça ofreció una gran actitud, movió el balón con notable velocidad a pesar de los espacios reducidos, todo combinado con un gran nivel de juego. Sólo lamentar el error defensivo mencionada anteriormente, mostró cierta preocupación por el estado de forma irregular de Javier Mascherano, esperar que los problemas gástricos de Busquets no sean nada, y cruzar los dedos de la lesión muscular de Messi se quede en las tres semanas de baja.

No puedo entender tampoco el resto de puntos de vista inmersos en las críticas injustas y la negatividad. Pero como he dicho antes, todo en esta vida es relativo y es aquí donde puedo entender el regusto amargo del empate de ayer en el Camp Nou. Y es aquí donde puedo ver que la pérdida de los 2 puntos de ayer pesan más si tenemos en cuenta el tropiezo de hace dos sábados contra el Alavés. 5 puntos no sumados en casa en con sólo 5 jornadas de Liga disputadas debería ser preocupante, pero esto sólo ha hecho que empezar y tenemos que tener presente que hemos estado muy mal acostumbrados.

Un equipo como el Barça, que aspira a ganarlo todo, y en este caso la Liga, no puede dejar escapar los puntos en casa, y menos contra rivales como el Alavés. Pero el fútbol es así, no siempre se puede ganar, y la mayor inquietud de esta derrota ha seguido las últimas temporadas como ejemplo. Hemos sido mimados al ver que los 2-3 equipos que han luchado por el título han hecho entre 80 y 100 puntos. Situación que la que debería ser considerada la mejor Liga del mundo no debería dar. Y creo sinceramente que, tras la crisis económica de 2008, los equipos han recuperado algo de terreno y cada vez será más difícil sumar estas cantidades.

Estoy muy convencido de que equipos como el Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid, los tres principales candidatos al título, no tendrán la alfombra roja extendida durante toda la temporada. Este año, veremos cómo estos equipos no suman los 3 puntos con tanta facilidad como los años anteriores, sobre todo en los desplazamientos.

Pero a pesar de todo, esto no es más que una opinión y una teoría. Lo que hay que hacer es mantener la cordura, relativizar todo, y no entrar en pánico por estar a sólo 3 puntos del líder del campeonato. Como se demostró la temporada pasada, aún quedan 33 jornadas de Liga. Esto es muy largo y puede pasar de todo. Calma.



"Si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo. Pero si no, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judío." (Albert Einstein)

martes, 13 de septiembre de 2016

OCHO SON MULTITUD

Una de las normas capitales de esta vida es que cualquier abuso es perjudicial. Ya hablamos de comida, de bebida, tabaco, alcohol, el consumo de materias primas, etc. Sin embargo, todo controlado en cierta medida, menos el tabaco, es inofensivo e incluso necesario. Como las rotaciones en el primer equipo del Barça por muy mal que haga la derrota contra el Alavés en el Camp Nou el pasado sábado.

Una cosa está clara, si queremos que la plantilla llegue a final de temporada en óptimas condiciones físicas, hay que mover banquillo. Si no es así, pasará como el año pasado donde terminamos agradeciendo la eliminación en la Liga de Campeones contra el Atlético de Madrid. Debemos ser realistas y admitir que gracias al hecho de no tener que jugar entre semana, el equipo pudo recuperar fuerzas para afrontar la recta final de temporada y la Final de Copa del Rey.

Pero Luis Enrique, con el que apoyo de manera incondicional, cometió un error. Un contratiempo que no creo que termine siendo fatal, aún queda un mundo, y vamos equivocados si pensamos que el Real Madrid no cederá ningún punto. Pero debemos tener presente que estamos ante un error de forma, no de concepto.

El fútbol es un deporte de equipo. Evidentemente que en plantillas como la del Barça jugadores como Messi, Iniesta, Suárez, Neymar, etc., son los que marcan la diferencia. Y a pesar de que son humanos y que necesitan descanso, sobre todo con el paso de los años, este fue el error contra el equipo vasco. Prescindir del factor equipo aplicando una rotación que supuso la aparición de hasta 8 jugadores no habituales en el once inicial.

Debemos felicitar a la secretaría técnica para la confección de la plantilla, y estar de acuerdo con el técnico asturiano vez de afirmar que tenemos la mejor plantilla de los últimos años. Es decir, un sublime 11 inicial con múltiples opciones en el banquillo. Pero el equipo es el equipo, con todos los mecanismos que conlleva, y no se puede presentar el once inicial que vimos el pasado sábado.

Las rotaciones se deben hacer cada partido. Así de contundente pesar de lo que se haya leído el párrafo anterior, pero con el fin de no perjudicar al equipo deben limitarse a un máximo de 3 modificaciones por jornada. Es decir, un cambio por línea. La cantidad y calidad de la plantilla lo permite. Y si no hay ninguna duda de que, si se aplican correctamente, y se mantiene la auto exigencia de la plantilla, esta temporada promete ser espectacular.


Luis Enrique es un gran entrenador, una persona inteligente, y por muchoque lo niegue a la rueda de prensa, estoy seguro que de puertas adentro reconoce que se equivocó. Dudo mucho que volvamos a ver una alienación llena de cambios como la del pasado sábado. Y por mucho que digan algunos periodistas, ya sean culés o madridistas, no hay ninguna duda de que el técnico asturiano está totalmente capacitado para dirigir las riendas de esta plantilla.


“No hay nada bueno de lo que no se pueda abusar.” (Gregorio Marañón)

viernes, 19 de agosto de 2016

VERDADES COMO TEMPLOS

Ya era hora. Parecía un tema de debate propio de una minoría propia de círculos impregnados de locura. Un tópico lleno de tabúes y que desgraciadamente para los aficionados al fútbol es una triste realidad. Pero es también una mala noticia, en este caso hacia los "sagrados" estamentos, que alguien cargado de repercusión mediática, como es Luis Enrique, haga referencia. Es evidente que se necesitan cambios. Muchos y profundos.

Pero antes de analizar las palabras del técnico, hay que alegrarse no sólo por un nuevo título, aunque sea la Supercopa de España, sino también por la forma que se consiguió. Sin encajar un gol en los 180 minutos. Por sorprendente despliegue de un "todocampista" como es Messi. Por la resurrección de Arda Turan. Por la gran adaptación y actuación de los nuevos (Digne, Umtiti, Gomes y Denis Suárez), dejando en evidencia que era necesaria la profundidad de plantilla. Y por el gran nivel de juego exhibido por el conjunto azulgrana. Debemos ser conscientes de que presenciamos fútbol de muchos quilates.

Y es ciertamente en el momento de la victoria cuando se necesitan hacer las críticas. No en la derrota. Se pueden hacer evidentemente, pero es más fácil caer en acusaciones sobre victimismos, oportunismos, etc. Podemos discutir, estar de acuerdo o no, con Luis Enrique de que si se debe hacer "una Supercopa cuando ya hay un ganador de Liga y de Copa". Yo soy de la opinión de que se debe jugar. Pero lo que hay cambiar, es el concepto de la competición.

Como ya mencioné en mi anterior artículo, y también denunció Luis Enrique, no es justo que se desprestigie la victoria del Barça diciendo que el Sevilla ha gozado de poco descanso cuando "el año pasado aún fue peor. Fuimos a San Mamés dos días después de jugar la Supercopa de Europa". Y no acaba aquí, no veo el motivo de que el FC Barcelona ha de empezar la Liga justamente mañana en vez del domingo. El descanso, sobre todo a principios de temporada, es muy importante.

Luis Enrique hizo una dura crítica contra las autoridades del fútbol en España. Para algunos, pese a la justicia de las mismas, fueron unas duras palabras. Pero teniendo en cuenta la poca voluntad de mejora y evolución de los estamentos, las declaraciones del técnico asturiano me parecen incluso demasiado cortas. Desde mi posición quiero felicitar la iniciativa de Luis Enrique y al mismo tiempo criticar que podría haber dicho más.


Vivimos en un mundo extremadamente conservador. Donde el poder siempre ha estado bajo las mismas manos, y donde en vez de trabajar para mejorar el resultado de su trabajo destinan casi la totalidad de sus energías en conservar estas posiciones. No hay que distraerse. Todos sabemos que si nos levantamos de la silla, la podemos perder. Y nunca perder una silla puede significar tanto poder. Tanto dinero...

Unos estamentos con ganas de mejorar, evolucionar, y sentirse satisfechos con su trabajo son los que algún día querrán convertir la Supercopa en una competición atractiva. Una final a partido único, con sede neutral decidida con notable anterioridad, y teniendo lugar el fin de semana anterior al inicio de Liga. Convirtiéndola en una auténtica fiesta del fútbol y donde poco a poco se pueden introducir nuevos elementos como entregas de galardones, debates futbolísticos entre representantes de todos los equipos, el sorteo de la Copa del Rey, etc.

Estos elementos, sencillos de introducir, no sólo harían la competición más atractiva para los espectadores de televisión, sino que también, además del factor proximidad, para los aficionados que se quieran desplazar y para los habitantes de la ciudad que acoge el evento. Un ejemplo a seguir es el Champions Festival que se organiza el día de la Final de la Liga de Campeones. Cambios que agradecerán no sólo los aficionados, sino también jugadores, entrenadores, y clubes a la hora de hacer un calendario de pretemporada más ligero.

Algo muy parecido debería pasar con la Final de la Copa del Rey. ¿Hasta cuándo tenemos que aguantar el pesado debate de saber dónde se jugará el partido si los finalistas son FC Barcelona y / o Real Madrid? ¿No sería mejor determinar la sede a principio de temporada? ¿No sería más emocionante saber que la final puede ser a tu estadio (factor que conlleva presión) o en el de tu rival histórico? ¿Tanto cuesta hacer horarios más cómodos para evitar estadios vacíos?

O como “trabajan” para otorgar a la Copa de mayor valor y prestigio, ¿cómo puede tener más premio fue tercero o cuarto en la Liga que ser campeón o subcampeón de la Copa? ¿No daría más emoción que el campeón de la Copa tuviera plaza directa en la Liga de Campeones y previa para el subcampeón?

Y en la Liga más de lo mismo. ¿No podemos hacer como los ingleses o alemanes y determinar el calendario a principio de temporada? ¿No podemos facilitar a los aficionados sus planes de viaje, permisos laborales, etc.? Simplemente, ¿tanto cuesta hacer las cosas bien y con sentido común?
Estos sólo son algunos de los "pequeños" aspectos que merecen ser revisados. Pero son muy importantes. Cambios estructurales de un sistema que no es que corra el peligro de quedarse obsoleto, ya lo es. Y desde hace años ...

Además, tenemos toda la jerarquía de patrocinios y diseño del llamado atrezzo de la competición que necesita una urgente revisión. Puntos que no sólo mejoran la capacidad de recaudación de las competiciones, sino que la "descargan" de los aficionados. Sin olvidar, obviamente, de la modernización del aspecto visual.

Para las personas que amamos este deporte, y nos gustan también aspectos de carácter visual, significa una impotencia inmensa saber que hay mucho trabajo por hacer, y poca, o nada, voluntad y capacidad para sacarla adelante. Nos estamos quedando anclados en el pasado, entorpeciendo los mecanismos del fútbol tal como afirmó Luis Enrique manifestando que "si los estamentos no quieren evolucionar, es una gran cagada".


"No puedo volver al ayer, porqué ya soy una persona diferente" (Lewis Carroll)

viernes, 22 de abril de 2016

EL SILENCIO ES EL ÚNICO AMIGO QUE JAMÁS TE TRAICIONA

Llevaba unos días sin escribir. No es que me bajara del carro. Ni tampoco es que me haya subido ahora por el hecho de haber ganado 0 a 8 al Deportivo de la Coruña. Simplemente es que mi espacio es personal y lo hago como afición. Es más, ayer por motivos laborales, no pude ni ver el partido. Ese es el motivo por el cuál no he escrito estos días. Actualmente, estoy escribiendo desde Sofía, Bulgaria. Gajes del oficio…

Pero tengo que admitirlo, el hecho de dilapidar el colchón de puntos sobre los equipos de la capital, y la posterior eliminación en Liga de Campeones a manos del Atlético, me dejó “tocado” anímicamente. La temporada prometía ser perfecta. Pero, aun así, puede ser enormemente genial si se consigue levantar la Liga y la Copa del Rey. Tremenda diría yo.

Pero esto no ha sido lo que más me ha dolido. En la vida de un deportista, por lo general, existen más derrotas que victorias. Es ley de vida. Y es muy importante mantener la calma. Controlarse, y medir bien las palabras que nos pueden dejar en evidencia, o retratados como marca la nueva moda, en un futuro no muy lejano. Durante ésta semana, me he dedicado a leer, escuchar y oír auténticas barbaridades entorno al equipo. Algunas, de juzgado de guardia. Y no todo vale, como dije al aterrizar aquí, para ganar más followers, lectores, o vender más periódicos.

Que el Barça no conozca la derrota en 39 partidos, que gane 0 a 4 al Real Madrid, ganar 5 títulos en 2015, y jugar como lo ha hecho, es un espectáculo. Y alzar la voz, o el teclado del ordenador, para hablar de los problemas, inexistentes, en el vestuario, para denunciar la vida extradeportiva de un deportista, para relucir las iras pasadas contra un entrenador, o inventarse disputas internas que no se cree nadie, también lo es. Pero en éste caso, estamos ante un espectáculo bochornoso y vergonzoso.

Vergüenza ajena es la que he pasado en éstas dos semanas. Nunca acabaré de entender como ciertos sectores afines del barcelonismo aprovechan cada mínima situación negativa para, como se dice popularmente, tirar piedras sobre el propio tejado. Es cierto que quedar fuera de la Champions es una decepción. Es cierto que perder ante el Madrid también lo es. Y más perder una ventaja de 12 puntos en dos semanas. Pero es aún más decepcionante la falta apoyo incondicional de dichos sectores.

Es cierto que el Barça está llegando a final de temporada justo de fuerzas. Que se ha rotado poco, y que se ha notado la poca profundidad de la plantilla. Algo normal si tenemos en cuenta que el conjunto blaugrana lleva a sus espaldas, a día de hoy, 14 partidos más que el Real Madrid, y 10 más que el Atlético de Madrid. Parece una tontería, pero esto supone casi 2 meses más de competición. Físicamente es como si el Barça estuviera en junio y los demás en abril.

Quedan 4 partidos, más la final de la Copa del Rey. Podemos acabar la temporada con un doblete histórico, y 4 títulos oficiales. Algo tremendo. Y lo que debemos hacer TODOS es empujar, animar, exhalar, etc., al equipo de manera POSITIVA. Ya no vale eso de bajarse del carro, o subirse de nuevo según convenga. Yo CREO en éste Barça. Y más, cuando, pese a la derrota contra el Valencia, me demuestra ACTITUD.

Cierto es que no he tenido tiempo de escribir y que muchos pueden pensar que ha sido producto de las derrotas. No ha sido así por lo que ya he mencionado antes. Pero igualmente, mostrando mi apoyo al equipo hasta el final, como manifesté en el artículo anterior, no hacía falta decir nada más. De lo contrario, callar es, a veces, lo mejor. Tal y como reza el proverbio hindú, “cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio”. Y a algunos deberían aplicarse el cuento para no traicionarse a si mismos. Como diría Confucio, "el silencio es el único amigo que jamás te traiciona".



Hay personas silenciosas que son mucho más interesantes que los mejores oradores. (Benjamin Disraeli)

domingo, 10 de abril de 2016

QUITARSE EL CINTURÓN

1 punto de 9 posibles. Ciertamente es un bagaje muy pobre, y ha provocado que se enciendan las alarmas en Can Barça. En menos de un mes, el equipo azulgrana ha pasado de tener 9 y 10 puntos de ventaja, sobre Atlético de Madrid y Real Madrid respectivamente, a 3 y 4 a falta de 6 jornadas para la finalización del campeonato de Liga. Todo ello, con una evidente pérdida de nivel futbolístico, cierto, pero ahora no es el momento de bajar del tren. Todo lo contrario.

Eso si, no pasa nada si, como mencioné en mi anterior artículo, debatimos que este equipo ya no hace circular el balón como antes, no materializa las ocasiones como antes, y que si las primeras partes son flojas a nivel físico. Sería un error no hacer ningún comentario al respecto, un claro ejemplo de meternos la venda en los ojos. Ahora bien, debemos ser justos y meter también los aspectos positivos en la balanza antes de quemar la nave.

Es decir, no compartiré los aires catastrofistas de algunos que parecen ser del Barça sólo cuando se gana y todo va sobre ruedas. Aquellos que sólo tiran flores cuando se gana por 0 a 4 en el Madrid, cuando se tienen 9 y 10 puntos de ventaja, cuando se ganan Tripletes, Balones de Oro, cuando el Real Madrid hace el ridículo, o bien cuando se lleva una racha de 39 partidos sin conocer la derrota. Así es muy fácil ser del Barça.

Y esto es fútbol. La temporada es muy larga y nunca nada es hecho hasta que no se acaba o ya no opciones matemáticas. Lo normal es que la cosa esté disputada hasta el final en una Liga donde hay muy buenos equipos, más de lo que pensamos. 9 y 11 puntos a media temporada es una barbaridad. Lo normal es que todo esté a decidir el partido del Calderón en una competición como la Liga de Campeones. Y lo normal es sufrir bajadas de rendimiento a nivel físico en una temporada que, si todo va perfecto, puede acabar con cerca de 70 partidos sólo a nivel de clubes.

Ya pasó en Enero. El equipo, a pesar de que no perdió ningún partido, tuvo una racha de primeras partes muy irregulares, tal y como está ocurriendo ahora. Y también como está pasando ahora, la mejora en las segundas partes también era evidente, aunque muchas veces no del todo convincente. Pero también, como mencioné en mi anterior artículo, el problema es cuando un equipo termina los partidos mal a nivel físico, no cuando los comienza de manera floja y es capaz de tener una segunda parte más fuerte y terminar a nivel óptimo. Aunque ayer contra la Real Sociedad no fue suficiente.

El ejemplo a seguir es la ida de Liga de Campeones contra el Atlético. El Barça firmó una floja primera parte, pero la segunda fue de un alto nivel. Muchos dirán que fue gracias a la expulsión de Fernando Torres. Es posible. Pero debemos tener presente un aspecto muy importante, cuando un equipo se cierra detrás desde el minuto 1, y cede el protagonismo del balón al rival, la diferencia de jugar con 10 o 11 es casi inexistente. Es más fácil destruir que construir.

Quedan dos meses de temporada. Estamos a 3 y 4 puntos de ventaja sobre el segundo y el tercero, más el goal average en ambos casos, enfrentamos la vuelta de los cuartos de final de la Champions, contra un rival muy duro, y tenemos en el horizonte la final Copa del Rey contra el Sevilla. Hasta llegar a este punto, el Barça ha tenido un calendario de infierno donde ha mostrado un alto nivel de juego y otra concentración de partidos. Ha habido subidas y bajadas. Y ahora estamos sufriendo un zoco después de una racha espectacular de 39 partidos seguidos sin perder. Toca remar todos juntos.

A todos aquellos que ahora quieren, una vez más, vender Messi, echamos a toda la plantilla, Luis Enrique, e incluso, piden la dimisión del Presidente, les pediría que se quedaran en casa o que vayan al cine. Tengo 31 años y, por suerte, no he vivido las travesías del desierto de años anteriores. Pero soy consciente de que es una mala costumbre ganarlo todo y estar siempre arriba. No se puede ganar siempre.

El próximo partido de Liga de Campeones puede ser un punto de no retorno en la temporada, la hoja ruta. Por este motivo, con plena confianza y optimismo, y sobre todo agradecimiento, hacia este grupo de personas que nos lo ha dado TODO, seré uno más que, como en la famosa película "Los hermanos Marx en el Oeste", pondrá más leña al fuego a la máquina azulgrana. Ahora toca quitarse el cinturón. Pero no para relajarse, sino para animar y apoyar al equipo. Los pesimistas, catastrofistas y oportunistas pueden marchar. Yo me subiré al carro de los que piensan que "todos unidos hacemos fuerza" y que "si todos animamos, ganaremos!".


"Memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro". (Isabel Allende)

jueves, 11 de febrero de 2016

"MARCA" ESPAÑA

¿Es una broma? ¿Ha habido algún error? ¿La persona que ha sacado el papelito del sobre no llevaba las gafas de lectura? ¿No sabe leer? ¿Cogieron el sobre del año pasado? Sea como sea, no se coge por ninguna parte el hecho de que Carlo Ancelotti haya sido galardonado como mejor entrenador de la temporada 2014/2015. Mucha gente lo tomará a broma, ciertamente hay cosas más importantes en la vida que el deporte. Pero hablando de fútbol, ​​y prestando atención a quien otorga los premios, es para preocuparse. O al menos, para pararse a pensar.

Antes que nada, debemos dejar claro a los lectores que los Premios Marca, a diferencia de los premios de la FIFA (Ballon d'Or, Puskás, Mejor entrenador, etc.), no se enmarcan dentro de un año natural. Son el reconocimiento a la labor desarrollada durante la temporada 2014/2015. Es decir, desde agosto de 2014 hasta junio de 2015. Y este factor es importante a la hora de valorar el ganador del premio con objetividad e imparcialidad.

Por tanto, y como dicen algunos en Marca, "SEAMOS CLAROS". Las notas se dan a final de curso. Tenemos que ser honestos y admitir que el Madrid de Carlo Ancelotti terminó el 2014 en un gran estado de forma, y ​​con la UEFA Super Cup y el Mundial de Clubes de la FIFA en el saco. La realidad era que el equipo volaba camino del triplete. Pero en el segundo tramo de la temporada cayó en picado.

Goleado en la Liga (Donde quedó segundo) por el Atlético de Madrid por 4-0 dando una pésima imagen, eliminado en octavos de la Copa del Rey también por el equipo colchonero, y ridiculizado en semifinales de la UEFA Champions League contra una inferior Juventus. Es decir, el trabajo de Ancelotti en el banquillo del Bernabéu acabó con un resultado nefasto. Ningún título de los 3 importantes conseguidos y, en cambio, el máximo rival lo ganó TODO con un nivel de juego espectacular. El resultado fue fulminante, Carlo Ancelotti fue despedido.

Entonces, si tomamos el marco de la temporada 2014/2015, este premio no sólo carece de credibilidad, sino que es una manipulación de los hechos típica de tiempos dictatoriales y de represión. Es cierto que de agosto a diciembre de 2014 teníamos, por un lado, a un Real Madrid en un marco inmejorable y, por otra parte, a un Barça que no contaba con ningún título y donde Luis Enrique parecía no saber dar con la tecla. Problemas en el vestuario, derrotas contra los equipos grandes, y enfrentado con Messi, Neymar y Luis Suárez.

Pero Luis Enrique supo invertir la situación. Pacificó el ambiente, sacó el mejor rendimiento de los jugadores, alcanzó un nivel espectacular evolucionando el sistema de juego de Guardiola dotándolo de nuevos registros, y ganó el segundo triplete del club. Efeméride inédita hasta entonces en la historia del fútbol. "SIENDO CLAROS", estamos hablando de trayectorias inversamente proporcionales.

Con un jurado normal, con un criterio normal, y en un país normal, esto se debería haber traducido con el reconocimiento Miguel Muñoz del diario Marca hacia Luis Enrique Martínez como mejor entrenador de la Temporada 2014/2015. Sin discusión, sin ninguna duda. Pero no ha sido así, y premiar Carlo Ancelotti es, desde mi punto de vista, un insulto contra la inteligencia de las personas. Una falta de respeto a Luis Enrique, con el público, y con el mismo prestigio del Diario Marca. No hay nada peor que faltarse al respeto a uno mismo.

Ya no engañan a nadie. Se puede llegar a entender la frustración de un diario, con una línea editorial claramente madridista, ante la situación de los últimos 10 años. Donde el FC Barcelona ha arrasado a nivel de títulos en el Real Madrid, mostrando un nivel de juego que ha alcanzado la excelencia batiendo todo los récords posibles, y ganándose la admiración y el respeto del planeta fútbol. Pero estamos hablando de Marca, "el diario de todos los aficionados del país", y por tanto, el que debería ser el ejemplo de objetividad, imparcialidad y juego limpio. Y esta situación es muy preocupante.

Son muchos los lectores que pensarán que es mejor dejarlo estar. Que es mejor llegar a esta situación y simplemente disfrutar de la frustración ajena. Que es mejor pasarlo bomba comprobando cómo se mueven de ridículo en ridículo. Pero Marca tiene mucho poder y no podemos dejar que se llegue a ese extremo. Son los organizadores del Premio Zamora, Pichichi, Zarra, etc., y sus rankings son los que cuentan para premios mayores como la Bota de Oro. Por suerte, los votos para el Balón de Oro corren a cargo de Alfredo Relaño que, pese a ser Director de un periódico claramente madridista (AS), inspira más confianza.

Como he mencionado al principio, en la vida hay cosas más importantes que el fútbol. Se puede demostrar más simpatía o proximidad con unos colores que con otros antagónicos. Pero cuando se representa al diario que, en teoría, debe representar a todos los aficionados de un país por igual, y con la objetividad y la imparcialidad como bandera, uno debe ser digno del "poder" que se representa.

Una cosa es quedar #retratado, pero otra muy diferente es hacer el ridículo y tachar al público de ignorante. La estrategia contra Florentino como protesta a su cese no me vale. La cara de Carlo Ancelotti en la foto lo dice todo. Ni él mismo se lo cree. #Asino


"El mismo concepto de verdad objetiva está desapareciendo de nuestro mundo. Las mentiras pasarán a la historia". (George Orwell)

jueves, 4 de febrero de 2016

FÚTBOL DE CLASIFICACIÓN "X"

Normalmente soy una persona que tiene una facilidad extraordinaria para escribir paja y desarrollar un tema, una crítica, una crónica, un artículo de opinión, etc. Pero después de lo que acabo de ver esta noche en el Barça-Valencia de semifinales de Copa del Rey, poco puedo decir. Cualquier cosa que escriba sobre el partido sólo hará que afear lo que hemos vivido hoy. Sobran las palabras. Simplemente queda la recomendación a aquellos que tienen hijos jugando al fútbol para que consigan el vídeo y que el proyecten como lección magistral.

El partido que se ha vivido hoy en el Camp Nou era no apto para menores de 18 años. Ha sido un claro ejemplo de material de contenido clasificado "X". Probablemente no ha llegado a ser, tal y como se refirió el mismo Luis Enrique, el orgasmo futbolístico del 2-6 del 2 de mayo de 2009. Tal y como diría Pep Guardiola, debemos contener la euforia. Pero lo que se ha visto hoy no sólo ha sido orgásmico, ha sido multiorgásmica. Los barcelonistas hoy, y no lo digo por los 7 goles, han experimentado el séptimo cielo.

Como culé tengo que admitir que estoy muy contento. En éxtasis. Y es que para los que hemos visto, en su totalidad, los partidos del Barça desde el inicio de 2016, hemos pasado por ciertos momentos de dudas. En mi caso, era una duda extraño, ya que al mismo tiempo estaba totalmente tranquilo. El inicio de año tuvo luces y sombras, había una cierta desazón, por mí injustificado, sobre el equipo.

Es cierto que los inicios de los partidos del mes de enero fueron irregulares. El Barça no mostraba su mejor versión y la duda sobre la bajada de intensidad física planeaba sobre el equipo de Luis Enrique. Servidor mismo lo experimentó en conversaciones y tertulias futbolísticas entre mis amigos. Pero yo siempre decía que había un aspecto que me tranquilizaba, algo que al final lograba sacarme una sonrisa.

Tal y como dijo Luis Enrique en rueda de prensa, "yo no me quedo en cómo ha empezado el equipo. Me quedo en como lo ha acabado ". Es ciertamente lo que quería transmitir a mis amigos. No acababa de ver el bajón físico que tan especulaba ya que veía que las segundas partes, y minutos finales, del Barça eran muy intensas físicamente. Un equipo que experimenta una teórica bajón físico, sufriría el contrario. E incluso cosas peores.

Así pues, nos tenemos que quedar con un equipo que ha jugado rápido con y sin balón, clave del sistema de toque del Barça. Mi abuelo siempre me ha dicho que el juego de toque del Barcelona sólo era útil si la pelota se desplazaba rápido. Pues bien, hoy el balón no corría, volaba hasta encontrar lo que el maestro Cruyff llamaba "el momento dado". Recuperando el esférico inmediatamente, basculante en defensa y en ataque como equipo, haciendo movimientos preciosos para conseguir la superioridad. Dicho en una frase: UNA OBRA DE ARTE DIVINA.

Un Messi diabólico, un Suárez asesino, un Neymar desequilibrante, un Iniesta mágico, Arda luchador y técnico a la vez ... y qué decir de Busquets. Me da tanto miedo que no esté nunca en la lista de Balón de Oro que creo que algún día denunciarán al Barça por alineación indebida. Da la sensación de que nadie conoce estos monstruo futbolístico. No sólo son los 7 goles en una semifinal de Copa del Rey. Ha sido la manera en la que ha llegado esta goleada.

Culés y aficionados del fútbol, ​​cierto que todavía es muy temprano. Sólo estamos en el mes de febrero. Pero si las cosas se mantienen como están hasta ahora, con esta intensidad, estamos de enhorabuena. Nos lo pasaremos bien. Y mucho.


"Y así acabó Dios la creación del cielo y la tierra. Y de todo lo que existe, el séptimo día descansó. Dios bendijo ese día y lo apartó para que todo el mundo lo adorase ". (Génesis 2: 1-3)