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lunes, 23 de enero de 2017

BARRA LIBRE

Ya hemos terminado una nueva semana futbolística. Con jornada de Copa y Liga. Y si tenemos que sacar alguna conclusión es que todo va por buen camino. A pesar de quedar todavía pendiente el partido de vuelta del próximo jueves en el Camp Nou, y estar todavía a dos puntos, con un partido pendiente del Real Madrid contra el Valencia, en la competición de la regularidad.

No es que vender la piel del oso antes de cazarlo. Si no que me refiero a que en Madrid ya se ven obligados a iniciar una campaña mediática en contra del FC Barcelona por dos motivos muy claros. El primero es el propio Barça, en clara línea ascendente en cuanto a resultados, y después tenemos el estado del mismo Madrid. Con un Cristiano Ronaldo desaparecido y un nivel de juego necesitado de ayudas arbitrales.

En la Copa, el Barça hizo un muy buen partido. No fue un partido extremadamente vistoso ni brillante, pero la mentalidad del equipo fue clara. Había que sacar un resultado positivo como fuera. En cambio en Madrid, el Celta demostró mucho más oficio y se pudo incluso sentenciar la eliminatoria antes de jugar el próximo miércoles en Balaídos. Sea como sea, un 1-2 es un gran resultado, nunca se debe dar al equipo de La Castellana por muerto.

Hoy en Ipúrua, hemos visto a un gran Barça que ha sabido aguantar la presión inicial del Eibar evitando encajar un gol, destacar el mérito de un providencial Ter Stegen, y poner el partido de cara con el primer gol de Denis Suárez . Sólo a lamentar, la lesión de Sergio Busquets. El de Badia puede estar un mes de baja tras recibir una criminal entrada que probablemente habría merecido más castigo. Ni siquiera se pita falta. Parece ser que winter is coming y hace falta leña ...

No me gusta ver la violencia que últimamente se acogen los rivales del Barça para detener el juego azulgrana. Es aquí cuando el Comité de Competición debería entrar de oficio. Al menos así se hace en países serios...

En cambio ayer en Madrid, gracias a Santa Lucía deben dar por haber visto como el segundo gol de Sergio Ramos subió al marcador. A pesar de estar en un escandaloso, clarísimo, fuera de juego, ya van unos cuantos, el equipo blanco sumó 3 puntos tras otra gris actuación y donde una vez más The Best no hizo honor a su título.

Sinceramente, no sé cómo se escandalizan tanto en La Meseta por el actual estado de forma del portugués. Lleva ya más de un año donde se nota que ya no es el mismo, y donde parecen ignorar que en breves días cumplirá 32 años. Una edad muy avanzada para un jugador que depende principalmente de su físico y que el entrenador de turno, en este momento Zidane, deberá replantear su rol en el equipo y su posición en el campo. Un gran rematador que ya no puede permitirse el lujo de hacer tantos esfuerzos en un partido.

Momentos de incertidumbre donde la prensa madrileña hace oídos sordos, así como también en las ayudas arbitrales a favor, pero que no escatiman esfuerzos en denunciar un trato a favor del FC Barcelona. Sinceramente, sería un escándalo que Leo Messi hubiera visto la tarjeta roja en Anoeta y en cambio Illarramendi hayas marchado impune con una entrada criminal sobre el crack argentino.

Y eso es lo que hay que criticar. Hay "barra libre". Desde que hemos empezado el año 2017 hemos sido testigos de una violencia desmedida. Sobre todo en la eliminatoria contra el Athletic Club, el partido en Anoeta, y hoy en Ipúrua. Podemos llegar a entender que el Barça es muy superior a sus rivales y esto puede causar su desesperación. Pero no todo vale. Sobre todo cuando se superan los límites del reglamento y se pone en peligro el físico de las personas. Y lo peor de todo, parece ser que no pasa nada y que si nos quejamos, hablamos demasiado. Hay que cerrar el grifo.

Como mencioné en mi anterior artículo, todo va por buen camino. Hay que tener más paciencia, restar tranquilos y mantener la confianza en este equipo. Yo la tengo intacto. Y no hay mayor aval posible en el que digo que comprobar el nerviosismo de La Caverna.

No hay mayor síntoma de que el hecho de que se cuestione el rol de su máxima figura y que se trate de ocultar. Del mismo modo que se trata de ocultar la agresividad hacia los jugadores del Barça sobre el césped.

"El optimismo es la fe que conduce al éxito. Nada puede hacerse sin esperanza y confianza. "(Helen Keller)

viernes, 23 de septiembre de 2016

LA TEORIA DE LA RELATIVIDAD

En la historia del pensamiento y de la filosofía hemos tenido varios autores que han utilizado términos relacionados al relativismo muy diversos. Desde el Relativismo Moral de los sofistas hasta el mismo Albert Einstein y otros autores más actuales. Pueden parecer términos muy complejos y profundos, que lo son, pero al fin al fin son ideas con un objetivo mucho más sencillo. Y es que todo en esta vida es relativo, nada es absoluto, depende de la situación, los intereses, los afectados, puntos de vista etc.

El fútbol no escapa de esta corriente de pensamiento. Sin ir más lejos, las impresiones sobre el empate en el Camp Nou contra el Atlético de Madrid son totalmente relativas a diversos factores. Es evidente, sin embargo, de que tal y como fue el partido, el empate final dejó un sabor amargo a los seguidores barcelonistas, servidor es un ejemplo. Pero debemos ser conscientes de que un empate con el actual subcampeón de Europa entraba a las posibles travesías de los aficionados y expertos del fútbol. Podemos decir lo mismo del empate del Real Madrid contra el Villarreal en el Santiago Bernabéu. Ayer se enfrentaban entre ellos los 4 primeros clasificados de la pasada Liga BBVA, ahora Liga Santander, y candidatos a quedar de nuevo entre las primeras posiciones del campeonato.

Dicho esto, no acabo de entender el alarmismo de unos, sobre todo los barcelonistas, respecto al reparto de puntos de la jornada de ayer. Aunque es cierto que el FC Barcelona fue muy superior a un Atlético que se dedicó a jugar a la expectativa, cerrado atrás, y defendiendo los ataques estáticos del Barça en un marco de 15 metros cuadrados como si fuera un partido de balonmano. A pesar del panorama, el equipo azulgrana logró ponerse s por delante el marcador de la manera que menos esperaba, balón colgado por Iniesta y remate de cabeza de Rakitic, y vio como el partido terminaba en tablas en la única doble error defensivo del partido. Correa no desaprovechó la única ocasión clara de los colchoneros en los 90 minutos.

No acabo de entender el pesimismo culé cuando debemos ser justos y admitir que el Barça ofreció una gran actitud, movió el balón con notable velocidad a pesar de los espacios reducidos, todo combinado con un gran nivel de juego. Sólo lamentar el error defensivo mencionada anteriormente, mostró cierta preocupación por el estado de forma irregular de Javier Mascherano, esperar que los problemas gástricos de Busquets no sean nada, y cruzar los dedos de la lesión muscular de Messi se quede en las tres semanas de baja.

No puedo entender tampoco el resto de puntos de vista inmersos en las críticas injustas y la negatividad. Pero como he dicho antes, todo en esta vida es relativo y es aquí donde puedo entender el regusto amargo del empate de ayer en el Camp Nou. Y es aquí donde puedo ver que la pérdida de los 2 puntos de ayer pesan más si tenemos en cuenta el tropiezo de hace dos sábados contra el Alavés. 5 puntos no sumados en casa en con sólo 5 jornadas de Liga disputadas debería ser preocupante, pero esto sólo ha hecho que empezar y tenemos que tener presente que hemos estado muy mal acostumbrados.

Un equipo como el Barça, que aspira a ganarlo todo, y en este caso la Liga, no puede dejar escapar los puntos en casa, y menos contra rivales como el Alavés. Pero el fútbol es así, no siempre se puede ganar, y la mayor inquietud de esta derrota ha seguido las últimas temporadas como ejemplo. Hemos sido mimados al ver que los 2-3 equipos que han luchado por el título han hecho entre 80 y 100 puntos. Situación que la que debería ser considerada la mejor Liga del mundo no debería dar. Y creo sinceramente que, tras la crisis económica de 2008, los equipos han recuperado algo de terreno y cada vez será más difícil sumar estas cantidades.

Estoy muy convencido de que equipos como el Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid, los tres principales candidatos al título, no tendrán la alfombra roja extendida durante toda la temporada. Este año, veremos cómo estos equipos no suman los 3 puntos con tanta facilidad como los años anteriores, sobre todo en los desplazamientos.

Pero a pesar de todo, esto no es más que una opinión y una teoría. Lo que hay que hacer es mantener la cordura, relativizar todo, y no entrar en pánico por estar a sólo 3 puntos del líder del campeonato. Como se demostró la temporada pasada, aún quedan 33 jornadas de Liga. Esto es muy largo y puede pasar de todo. Calma.



"Si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo. Pero si no, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judío." (Albert Einstein)

viernes, 26 de agosto de 2016

CUANDO LOS ÁRBOLES NO DEJAN VER EL BOSQUE

No descubriré ahora a Cristiano Ronaldo. Tampoco me dejaré llevar por mis colores a la vez de criticarlo. Con toda la sinceridad del mundo, creo que no hay ninguna duda en afirmar que el jugador de Madeira es uno de los mejores futbolistas de la historia de este deporte. Cualquier entrenador querría tener en su plantilla.

Los títulos y méritos, tanto a nivel colectivo como individual, lo avalan. Ya sea con el Manchester United o con el Real Madrid, 3 Ligas de Campeones, 4 Ligas, 2 Copas del Rey, 2 UEFA Super Cup, 2 Mundiales de Clubes, y 3 Supercopas nacionales dan fe a nivel de clubes. Además de añadir la pasada Euro con Portugal y 3 FIFA Ballon d'Or y 4 Botas de Oro a nivel personal.

Es evidente pues, que si este jugador no hubiera compartido generación futbolística con Messi, estaríamos ante el mejor futbolista, sin lugar a dudas, de los últimos 10 años. Pero esta ha sido la gran mala suerte del jugador portugués, que competir con el que, indiscutiblemente, no sólo es el mejor jugador de la última década, sino también el mejor futbolista de todos los tiempos. Tengo 31 años, los mismos que Cristiano Ronaldo, y lo que hace Messi no lo había visto nunca en ningún otro jugador. Simplemente, no hay palabras para describir el 10 argentino.

Hay que ser sinceros y justos, y nunca me ha acabado de gustar el hecho de decir que Cristiano Ronaldo es un jugador más por el hecho de que ha compartido generación futbolística con Messi. Incluso llegar al punto de llegar a ser despectivo. Nos debemos sentir totalmente privilegiados por el hecho de poder disfrutar de estos dos grandes monstruos del fútbol. Y en el caso de los culés, como servidor, aún más afortunados de que el mejor de la historia haya vestido la camiseta azulgrana durante toda su gran carrera deportiva. Gracias, y por muchos años.

La pasada temporada fue triunfante por ambos jugadores. Messi logró repetir un meritorio Doblete, viniendo del segundo Triplete de la historia del Barça, añadiendo el Mundial de Clubes y la Super Copa de la UEFA. Una gran temporada colectiva sumada a un sublime nivel personal.

En cambio, Cristiano Ronaldo disfrutó de una irregular actuación personal, reconocido incluso por él mismo, y el Madrid salvó los muebles consiguiendo la Undécima "in extremis" y sin mostrar una clara superioridad ante sus oponentes. Un calco, del que pasó un mes después al Euro donde Portugal consiguió su primer título con un nivel de juego bastante pobre.

Pero algo no funciona en los estamentos futbolísticos. Cualquier persona entendida de este deporte, o al menos familiarizada, y que haya visto los partidos tanto del Madrid como de la selección portuguesa, estará de acuerdo en que a pesar de los títulos conseguidos no hay argumentos suficientes para haber galardonado a Cristiano Ronaldo como mejor jugador en Europa de la pasada temporada.

Sinceramente, parece una decisión propia de personas que simplemente han visto las fotos de Cristiano Ronaldo levantando los títulos y los resúmenes de las mejores jugadas y goles hechos por el crack portugués. Al más puro estilo Joan Gaspart y Josep Lluís Nuñez fichando jugadores que no conocía nadie con vídeos VHS de 5 minutos. Alguno salió bien, como Giovanni, pero otros supusieron una auténtica ruina económica para el club.

Evidentemente, no debemos perder el respeto para ningún rival, pero mal vamos si consideramos decisivo para otorgar este premio a un jugador que a pesar de haber marcado 35 goles en Liga, 8 los hizo contra el Espanyol, un rival que estuvo luchando casi hasta el final para no perder la categoría, 6 de penalti, cierto es que hay que meterlos, y protagonizó pobres actuaciones, desapareciendo en los partidos importantes, y dejando muestras de impotencia en forma de agresiones injustificadas, y sin opción de disputar la pelota, evidenciando su bajo nivel.

Lo mismo en la Liga de Campeones, pese a ser el máximo anotador de la competición, el dato queda minimizado si nos damos cuenta de que 11 de los 16 goles son el Shakhtar y el Malmö, para acabar teniendo una discretísima actuación con un recital de pérdidas de balón y falta de desequilibrio total en la Final de Milán. Eso sí, parece ser que la imagen del portugués levantando la Champions, lo que evidentemente apareció en todos los noticiarios, fue suficiente aval.

Con la selección se coronó con un equipo que ofreció una muy pobre imagen durante el campeonato, y donde hay que recordar que pasó a octavos como tercera de grupo. Lo que en un formato de competición normal hubiera supuesto quedar eliminado. Cristiano, desaparecido en la mayoría de partidos, sólo a destacar los 2 goles contra Hungría y Polonia (3 en total), ganó una final en la prórroga donde no jugó por lesión. Es decir, no podemos encontrar en esta competición ningún aliciente añadido que le haga estar por encima de Griezzman o Gareth Bale. Jugadores que ofrecieron un nivel PERSONAL mucho más notorio.

No quiero desprestigiar en ningún momento el hecho los títulos colectivos que ha conseguido este año este gran futbolista. Pero con la mano en el corazón, creo que algo no funciona dentro de los estamentos, o bien no entiendo los criterios a seguir para premiar los méritos. No acabo de entender cómo es posible que un jugador que ha sido Pichichi y Bota de Oro, Luis Suárez, u otro que ha hecho recital tras recital, como Leo Messi, no se encuentran ni siquiera en el podio.

Puedo ver que se quiera destacar a un jugador que ha ganado títulos tan importantes como la Champions o el Euro, pero en este caso, el premio se designa a nivel INDIVIDUAL, y bajo mi opinión, Cristiano ni siquiera debería ser entre los tres primeros.

Hemos entrado en la era donde el contenido selectivo de los medios está jugando un papel importante a la hora de entregar este tipo de premios. Tanto de personas que han visto simplemente lo que los algunos han querido que los demás vean, o bien de personas con poco, o nada, juicio objetivo. Si no es así, no se acaba de entender que este jugador haya sido agraciado como el mejor en Europa la pasada temporada.


Y lo que me da más miedo, que este criterio vuelva el próximo enero y tenga suficiente relevancia para dar el Balón de Oro a Cristiano. Esperamos que la FIFA, con todos los respetos, humor e ironía posibles, no vuelvan a hacer otro Cannavaro y tengan claro que se trata de un premio INDIVIDUAL.



"Cuando los árboles no nos dejan ver el bosque" (Proverbio popular)

martes, 16 de agosto de 2016

YA VUELVEN

En primer lugar, quisiera saludar y agradecer a Miguel Ángel Ruiz, y a todo el equipo de El Penalti de Radio Marca Barcelona, la oportunidad de expresar mi opinión a través de ésta página web. Me llamo Esteban Blanchart, soy natural de Vilanova i la Geltrú (Barcelona), aunque actualmente resido en Berlín (Alemania) por motivos laborales. Soy el Head of Media del Institute for Cultural Diplomacy, una ONG de carácter diplomático que cuenta con el ex presidente José Rodríguez Zapatero como Presidente del Consejo Asesor.

Mis pasiones distan un poco de la política y de la diplomacia. Soy un amante del fútbol,  socio abonado del Barça, y miembro y co-community manager de la plataforma Seguiment FCB. Además, Llevo un tiempo siendo blogger independiente y en la página web de La Transmissió d´en Puyal (Weloba), y ésta nueva plataforma me supone un bonito y excitante reto para compartir mis puntos de vista con todos vosotros y poder incitar a un sano e interesante debate. Así pues, éste es mi primer aporte.

Poco a poco, aunque todavía queda un mes, el verano futbolístico va llegando a su fin. Se disputan las Supercopas, comienzan las Ligas, las plantillas se van acabando de confeccionar, los jugadores siguen cogiendo su forma, y ​​los medios de comunicación ya preparan su "agenda setting" de argumentos para dar prestigio, o desprestigiar los méritos de los diferentes equipos.

Han sido dos meses en los que he escrito poco. Las vacaciones, aunque algunos continúan con su actividad laboral (servidor es un ejemplo) deben ser un periodo que se tiene que aprovechar para disfrutar en familia, amigos, viajar, y consumir productos culturales tales como libros, cine , o series de televisión.

Desconectar del fútbol es, de vez en cuando, una actividad agradable y necesaria. Pero algunos parece que no han querido perder la costumbre. Y ha sido llegar el primer partido oficial del Barça y demostrar que "se han portado bien" durante la pretemporada. Las viejas costumbres vuelven. O no han ido nunca...

Uno de los motivos de por qué no me gusta dar mucho mi opinión durante la pretemporada, aunque tampoco en los primeros compases de la temporada oficial, es que se trata de un momento donde lo más importante es que el equipo sume victorias y sensaciones positivas con el paso de los partidos. Es sobre la jornada 10 de Liga cuando se tiene que estar preocupado o tranquilo según la dinámica.

Pero somos humanos, y entrar a valorar lo que hemos visto hasta ahora es normal. Suficiente para poder extraer que el Barça se ha reforzado muy bien, que lo puede hacer mejor si llega un nuevo delantero que ayude a dar descanso al Tridente, y que el juego exhibido el pasado domingo invita al optimismo de cara a la nueva temporada 2016-2017. Es evidente que aún faltan minutos para ver un nivel de juego óptimo, pero en las alturas de la temporada en la que nos encontramos, me fui a dormir con una sonrisa.

Feliz de comprobar que este equipo mantiene la motivación y sorprendido de cómo pueden encajar nuevas caras como Digno y Denis Suárez. El francés completó un debut oficial de manera muy seria en un campo muy complicado, impecable con y sin balón. Y el gallego, hizo una exhibición de ADN azulgrana con el balón en los pies. Lo único que me preocupa, es que Bravo pueda irse al Manchester City.

Pero los azulgranas demostraron que no fueron los únicos que han hecho los deberes este verano. La prensa y el entorno blanco, ya ha sabido encontrar los motivos de la clara victoria del Barça en el Pizjuán. No podemos negar que los jugadores del Sevilla notaron de manera contundente la fatiga acumulada de los 120 minutos jugados en Noruega contra el Real Madrid en la UEFA Super Cup. A estas alturas de la temporada, jugar dos partidos con esta intensidad en una semana pasa factura.

Pero la memoria es a veces caprichosa. O como se suele decir, selectiva. Lo que este año ha sido una derrota provocada por la fatiga, poniendo en duda la superioridad del Barça en la ida de la Supercopa de España, hace un año fue motivo suficiente para criticar de forma contundente a los azulgranas y insinuar que el equipo presentaba serias dudas en su futuro rendimiento.

Y hay que hacer memoria, no sólo para contrarrestar a los críticos, sino también para denunciar a la Federación Española de Fútbol en que este partido no sea a partido único por motivos de calendario, característica que además haría la competición más interesante, y por la imparcialidad de criterios a la hora de determinar las fechas. Y no es ninguna excusa, aviso.

Hace exactamente un año, el Barça perdió por 4-0 en San Mamés en la misma competición. El partido se disputó viernes 14 de agosto, sólo 3 días después de que el FC Barcelona ganara la Super Copa de Europa contra el Sevilla el martes 11 de agosto en Tbilisi. Todo un escándalo!

En cambio este año, el Sevilla ha disfrutado de 2 días más de descanso. Y lo que hace un año fue una derrota claramente provocada por el cansancio, condición ignorada y tachada de excusa, ahora, a pesar de disfrutar de condiciones más favorables, ha sido el claro motivo de la derrota sevillista.

Y si añadimos que en vez de disfrutar de las jugadas de los goles de Suárez y de Munir, ambos de muy bella factura, se dedican a hacer ruido con las reacciones del delantero uruguayo con el público de Sevilla, es más que evidente que el fútbol en España ha vuelto. Pero lo que más temen algunos después del partido del domingo, es que el Barça también lo ha hecho.


"El arte supremo de la guerra es someter al enemigo sin luchar" (Sun Tzu)

domingo, 10 de abril de 2016

QUITARSE EL CINTURÓN

1 punto de 9 posibles. Ciertamente es un bagaje muy pobre, y ha provocado que se enciendan las alarmas en Can Barça. En menos de un mes, el equipo azulgrana ha pasado de tener 9 y 10 puntos de ventaja, sobre Atlético de Madrid y Real Madrid respectivamente, a 3 y 4 a falta de 6 jornadas para la finalización del campeonato de Liga. Todo ello, con una evidente pérdida de nivel futbolístico, cierto, pero ahora no es el momento de bajar del tren. Todo lo contrario.

Eso si, no pasa nada si, como mencioné en mi anterior artículo, debatimos que este equipo ya no hace circular el balón como antes, no materializa las ocasiones como antes, y que si las primeras partes son flojas a nivel físico. Sería un error no hacer ningún comentario al respecto, un claro ejemplo de meternos la venda en los ojos. Ahora bien, debemos ser justos y meter también los aspectos positivos en la balanza antes de quemar la nave.

Es decir, no compartiré los aires catastrofistas de algunos que parecen ser del Barça sólo cuando se gana y todo va sobre ruedas. Aquellos que sólo tiran flores cuando se gana por 0 a 4 en el Madrid, cuando se tienen 9 y 10 puntos de ventaja, cuando se ganan Tripletes, Balones de Oro, cuando el Real Madrid hace el ridículo, o bien cuando se lleva una racha de 39 partidos sin conocer la derrota. Así es muy fácil ser del Barça.

Y esto es fútbol. La temporada es muy larga y nunca nada es hecho hasta que no se acaba o ya no opciones matemáticas. Lo normal es que la cosa esté disputada hasta el final en una Liga donde hay muy buenos equipos, más de lo que pensamos. 9 y 11 puntos a media temporada es una barbaridad. Lo normal es que todo esté a decidir el partido del Calderón en una competición como la Liga de Campeones. Y lo normal es sufrir bajadas de rendimiento a nivel físico en una temporada que, si todo va perfecto, puede acabar con cerca de 70 partidos sólo a nivel de clubes.

Ya pasó en Enero. El equipo, a pesar de que no perdió ningún partido, tuvo una racha de primeras partes muy irregulares, tal y como está ocurriendo ahora. Y también como está pasando ahora, la mejora en las segundas partes también era evidente, aunque muchas veces no del todo convincente. Pero también, como mencioné en mi anterior artículo, el problema es cuando un equipo termina los partidos mal a nivel físico, no cuando los comienza de manera floja y es capaz de tener una segunda parte más fuerte y terminar a nivel óptimo. Aunque ayer contra la Real Sociedad no fue suficiente.

El ejemplo a seguir es la ida de Liga de Campeones contra el Atlético. El Barça firmó una floja primera parte, pero la segunda fue de un alto nivel. Muchos dirán que fue gracias a la expulsión de Fernando Torres. Es posible. Pero debemos tener presente un aspecto muy importante, cuando un equipo se cierra detrás desde el minuto 1, y cede el protagonismo del balón al rival, la diferencia de jugar con 10 o 11 es casi inexistente. Es más fácil destruir que construir.

Quedan dos meses de temporada. Estamos a 3 y 4 puntos de ventaja sobre el segundo y el tercero, más el goal average en ambos casos, enfrentamos la vuelta de los cuartos de final de la Champions, contra un rival muy duro, y tenemos en el horizonte la final Copa del Rey contra el Sevilla. Hasta llegar a este punto, el Barça ha tenido un calendario de infierno donde ha mostrado un alto nivel de juego y otra concentración de partidos. Ha habido subidas y bajadas. Y ahora estamos sufriendo un zoco después de una racha espectacular de 39 partidos seguidos sin perder. Toca remar todos juntos.

A todos aquellos que ahora quieren, una vez más, vender Messi, echamos a toda la plantilla, Luis Enrique, e incluso, piden la dimisión del Presidente, les pediría que se quedaran en casa o que vayan al cine. Tengo 31 años y, por suerte, no he vivido las travesías del desierto de años anteriores. Pero soy consciente de que es una mala costumbre ganarlo todo y estar siempre arriba. No se puede ganar siempre.

El próximo partido de Liga de Campeones puede ser un punto de no retorno en la temporada, la hoja ruta. Por este motivo, con plena confianza y optimismo, y sobre todo agradecimiento, hacia este grupo de personas que nos lo ha dado TODO, seré uno más que, como en la famosa película "Los hermanos Marx en el Oeste", pondrá más leña al fuego a la máquina azulgrana. Ahora toca quitarse el cinturón. Pero no para relajarse, sino para animar y apoyar al equipo. Los pesimistas, catastrofistas y oportunistas pueden marchar. Yo me subiré al carro de los que piensan que "todos unidos hacemos fuerza" y que "si todos animamos, ganaremos!".


"Memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro". (Isabel Allende)