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jueves, 11 de febrero de 2016

"MARCA" ESPAÑA

¿Es una broma? ¿Ha habido algún error? ¿La persona que ha sacado el papelito del sobre no llevaba las gafas de lectura? ¿No sabe leer? ¿Cogieron el sobre del año pasado? Sea como sea, no se coge por ninguna parte el hecho de que Carlo Ancelotti haya sido galardonado como mejor entrenador de la temporada 2014/2015. Mucha gente lo tomará a broma, ciertamente hay cosas más importantes en la vida que el deporte. Pero hablando de fútbol, ​​y prestando atención a quien otorga los premios, es para preocuparse. O al menos, para pararse a pensar.

Antes que nada, debemos dejar claro a los lectores que los Premios Marca, a diferencia de los premios de la FIFA (Ballon d'Or, Puskás, Mejor entrenador, etc.), no se enmarcan dentro de un año natural. Son el reconocimiento a la labor desarrollada durante la temporada 2014/2015. Es decir, desde agosto de 2014 hasta junio de 2015. Y este factor es importante a la hora de valorar el ganador del premio con objetividad e imparcialidad.

Por tanto, y como dicen algunos en Marca, "SEAMOS CLAROS". Las notas se dan a final de curso. Tenemos que ser honestos y admitir que el Madrid de Carlo Ancelotti terminó el 2014 en un gran estado de forma, y ​​con la UEFA Super Cup y el Mundial de Clubes de la FIFA en el saco. La realidad era que el equipo volaba camino del triplete. Pero en el segundo tramo de la temporada cayó en picado.

Goleado en la Liga (Donde quedó segundo) por el Atlético de Madrid por 4-0 dando una pésima imagen, eliminado en octavos de la Copa del Rey también por el equipo colchonero, y ridiculizado en semifinales de la UEFA Champions League contra una inferior Juventus. Es decir, el trabajo de Ancelotti en el banquillo del Bernabéu acabó con un resultado nefasto. Ningún título de los 3 importantes conseguidos y, en cambio, el máximo rival lo ganó TODO con un nivel de juego espectacular. El resultado fue fulminante, Carlo Ancelotti fue despedido.

Entonces, si tomamos el marco de la temporada 2014/2015, este premio no sólo carece de credibilidad, sino que es una manipulación de los hechos típica de tiempos dictatoriales y de represión. Es cierto que de agosto a diciembre de 2014 teníamos, por un lado, a un Real Madrid en un marco inmejorable y, por otra parte, a un Barça que no contaba con ningún título y donde Luis Enrique parecía no saber dar con la tecla. Problemas en el vestuario, derrotas contra los equipos grandes, y enfrentado con Messi, Neymar y Luis Suárez.

Pero Luis Enrique supo invertir la situación. Pacificó el ambiente, sacó el mejor rendimiento de los jugadores, alcanzó un nivel espectacular evolucionando el sistema de juego de Guardiola dotándolo de nuevos registros, y ganó el segundo triplete del club. Efeméride inédita hasta entonces en la historia del fútbol. "SIENDO CLAROS", estamos hablando de trayectorias inversamente proporcionales.

Con un jurado normal, con un criterio normal, y en un país normal, esto se debería haber traducido con el reconocimiento Miguel Muñoz del diario Marca hacia Luis Enrique Martínez como mejor entrenador de la Temporada 2014/2015. Sin discusión, sin ninguna duda. Pero no ha sido así, y premiar Carlo Ancelotti es, desde mi punto de vista, un insulto contra la inteligencia de las personas. Una falta de respeto a Luis Enrique, con el público, y con el mismo prestigio del Diario Marca. No hay nada peor que faltarse al respeto a uno mismo.

Ya no engañan a nadie. Se puede llegar a entender la frustración de un diario, con una línea editorial claramente madridista, ante la situación de los últimos 10 años. Donde el FC Barcelona ha arrasado a nivel de títulos en el Real Madrid, mostrando un nivel de juego que ha alcanzado la excelencia batiendo todo los récords posibles, y ganándose la admiración y el respeto del planeta fútbol. Pero estamos hablando de Marca, "el diario de todos los aficionados del país", y por tanto, el que debería ser el ejemplo de objetividad, imparcialidad y juego limpio. Y esta situación es muy preocupante.

Son muchos los lectores que pensarán que es mejor dejarlo estar. Que es mejor llegar a esta situación y simplemente disfrutar de la frustración ajena. Que es mejor pasarlo bomba comprobando cómo se mueven de ridículo en ridículo. Pero Marca tiene mucho poder y no podemos dejar que se llegue a ese extremo. Son los organizadores del Premio Zamora, Pichichi, Zarra, etc., y sus rankings son los que cuentan para premios mayores como la Bota de Oro. Por suerte, los votos para el Balón de Oro corren a cargo de Alfredo Relaño que, pese a ser Director de un periódico claramente madridista (AS), inspira más confianza.

Como he mencionado al principio, en la vida hay cosas más importantes que el fútbol. Se puede demostrar más simpatía o proximidad con unos colores que con otros antagónicos. Pero cuando se representa al diario que, en teoría, debe representar a todos los aficionados de un país por igual, y con la objetividad y la imparcialidad como bandera, uno debe ser digno del "poder" que se representa.

Una cosa es quedar #retratado, pero otra muy diferente es hacer el ridículo y tachar al público de ignorante. La estrategia contra Florentino como protesta a su cese no me vale. La cara de Carlo Ancelotti en la foto lo dice todo. Ni él mismo se lo cree. #Asino


"El mismo concepto de verdad objetiva está desapareciendo de nuestro mundo. Las mentiras pasarán a la historia". (George Orwell)

domingo, 31 de enero de 2016

¿DÓNDE ESTÁ EL LÍMITE?

Captura del tuit de Paco García Caridad.




Lo he hecho adrede. A propósito. A conciencia. Con toda la intención del mundo. Normalmente cualquier entrada de cualquier Blog, comienza con una introducción, con una entradilla original en la que el escritor consigue enganchar al lector. Pero en éste caso no era necesario. ¿Qué mejor cebo que un tuit como el de la imagen? Simplemente respiren hondo, y vuelvan a leerlo. Cuando estén preparados, sigan leyendo el párrafo siguiente. Aviso que, pese al tono del tuit, no voy a criminalizar. Aunque probablemente debería.

Antes de empezar a reflexionar sobre el mensaje de Paco García Caridad (@pacogcaridad), quiero expresar mi más sincero respeto al periodista del diario Marca. En mi opinión, es un gran profesional que merece todo mi reconocimiento. Para un periodista nada mediático como yo, es un referente. Para ser honesto, daría lo que fuera para trabajar con él, a sus órdenes, aprender de él, o bien, ser un compañero de profesión al mismo nivel. No obstante, me tengo que conformar con escribir éstas líneas que, con toda seguridad, no va a leer nunca.


Pero no todo son alabanzas. A veces nos vemos obligado a criticar. A avasallar. A dar palos. Eso sí, desde la educación y el respeto. Esas son las bases para ser respetado y tener credibilidad entre el resto de mortales. El humor es bueno, más diría yo necesario. Pero lo que García Caridad escribió en su tuit, no hace ninguna gracia. Es desacertado. Está en fuera de juego. Se merece la tarjeta roja, y 10 partidos de sanción. Y no me refiero a Filipe Luis (@filipeluis).


Como Periodista, y Publicista y RRPP, soy consciente de que el Periodismo actual se ha visto envuelto en una dinámica más cercana al entretenimiento que a la información. Los que tienen la suerte de trabajar, parece mentira que hayamos llegado al punto de hacer tal afirmación, llegan a casa cansados y con la necesidad de ser entretenidos, más que informados con noticias denominadas "duras" o de periodismo "serio". 


La industria mediática se ha dado cuenta de ello, y ha dotado al periodismo deportivo de un carácter más cercano al circo, con sus fieras, payasos, y hasta bufones, hasta el punto en que encontrar una mente que se cierne directamente al tema con objetividad y conocimiento, se ha convertido en una especie en peligro de extinción. Y eso ha dado lugar a un panorama en el que se oyen, ven, y leen auténticas perlas dignas de considerar un insulto a la inteligencia de las personas.

Lo que pueden leer en el tuit de Paco García Caridad es un ejemplo de ello, y una provocación a la violencia digital. Puedo entender que es divertido generar polémica donde no la hay, sobre jugadas como fueras de juego, manos, faltas leves, penaltis inocentes, etc. Pero las personas que hayan visto el partido de ayer, entenderán que es necesario poner un límite. Que no todo vale para vender más diarios, para tener followers en Twitter, y tener más audiencia en el informe trimestral del EGM. Leyendo el tuit de ayer, después de habiendo visto el partido, debemos preguntarnos dónde está el límite. 

Leo Messi, y los aficionados al Barça y al fútbol en general, deben dar gracias que el astro argentino no tenía apoyado el pie en el suelo en el momento del impacto recibido por Felipe Luis. Si ese llega a ser el caso, probablemente, ayer hubiera sido el último partido de la temporada para el "10" del Barcelona. Y quién sabe, probablemente de su carrera deportiva. 

Captura de la entrada de Filipe Luis a Messi.
Me gusta ser objetivo siempre que puedo. Cierto es que era una jugada rápida, y creo firmemente que Filipe Luis no iba con ninguna intención de hacer daño real. Su historial de expulsiones juega en su favor, y según se comenta en los círculos periodísticos, es una gran persona. Pero hay que ser honestos y afirmar que llegó tarde, que iba pasado de revoluciones, o que quizás, estaba sobreexcitado en ese momento. 

Pensar que quería hacer daño a Messi de manera totalmente deliberada sería muy grave. Pero debemos decir que fue una entrada muy dura, criminal, meritoria de tarjeta roja directa y de varios partidos de sanción. No fue juego brusco grave, fue juego violento con riesgo de lesionar a un jugador.

Por si no fuera suficiente el esperpento de la duda ante esta jugada por parte de García Caridad, sólo hace falta ver las imágenes, el mismo periodista de Marca hace eco de un seguidor en el que recuerda la jugada de Pepe con Alves en 2011. Esto es de juzgado de guardia. No saben, o no quieren saber, que según el reglamento, no es necesario el contacto para sancionar con tarjeta roja una jugada catalogada como juego brusco grave o violento. Como se puede leer en la reglamentación: DAR O INTENTAR DAR.

Estamos en una época surrealista, donde todo vale para ser líder en audiencia, en lectores, en Twitter y en las redes sociales. Una tiempo donde parece ser que no hay límites para regular los contenidos audiovisuales. Como diría el imitador de Josep Pedrerol en "Crackòvia" (@XusepPedrerol) esto no es #periodismo ni #libertaddeexpressión ninguna. Esto es #libertinaje por su parte. #Asino vale.

Como algunos saben, soy miembro de SEGUIMENT FCB y uno de los que gestiona su cuenta de Twitter (@SeguimentFCB). Una plataforma de defensa del socio barcelonista que promueve la creación de una Agencia de Viajes propia y una Grada de Animación. Ésta última reivindicación histórica ha sido cuestionada en ciertas ocasiones por un informe psicológico elaborado por los Mossos d'Esquadra. A mi no me ha analizado nadie de manera psicológica, ni el FC Barcelona ni la policía autonómica. Pero sea por lo que sea, dicha iniciativa está en stand by.

No soy nadie para catalogar. Pero con la más absoluta sinceridad, comprobando el funcionamiento de ciertas Gradas de Animación en España, y en Europa dónde cómo por ejemplo en Alemania son un referente y la envidia de todos, dicho informe me parece un tanto desactualizado y desafortunado. Y viendo los acontecimientos recientes, es probable que las autoridades deben focalizarse en controlar, y elaborar, informes sobre ciertas actividades periodísticas. Rebasan el humor de lo divertido, y se convierten en violencia. Y eso debe ser controlado.

Detalle de la rodilla de Messi tras la entrada de Filipe Luis.
Caridad no es el único envuelto en toda esta "calamidad". Sería injusto por mi parte dirigir toda mi crítica hacia él. Este artículo ha tomado su caso como un ejemplo. Si buscamos en la hemeroteca encontraremos más y "mejores" ejemplos. Así pues, y con todo el sentido del humor del mundo: Paco, SEAMOS CLAROS, has quedado... #retratado

"Periodismo es publicar lo que algunos no quieren que publiques. El resto son Relaciones Públicas.
(George Orwell)