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sábado, 20 de mayo de 2017

25 AÑOS DISFRUTANDO

Si he de ser sincero, yo no recuerdo mucho ese día. Mis padres siempre me han contado que yo estaba el comedor de casa mirando el partido ajeno a lo que pasaba y el que de verdad sufrió fue mi padre. Angustia que se terminó aproximadamente a las 22:40 de la noche cuando Ronald Koeman marcó lo que es, probablemente, el gol más importante de la historia del Barça.

Sin embargo, recuerdo celebrarlo en la Peña Barcelonista de Vilanova y el día después en la Escuela Pia de Vilanova donde cursaba Segundo de Primaria. Tenía 7 años. Desgraciadamente, si que tengo más recuerdos de la fatídica final de Atenas contra el Milan. Estaba en casa de mis abuelos, y fue una noche muy triste. Fuimos a dormir sin intercambiar casi una sola palabra.

El gol de Koeman acabó con una depresión que había comenzado 6 años atrás en otra final en Sevilla. El Estadio Ramón Sánchez Pizjuán fue testigo de una de las noches más amargas, sino la que más, de la historia del FC Barcelona. El equipo azulgrana, que venía de la famosa remontada ante el Goteborg con un Hat Trick de Pichi Alonso, no fue capaz de doblegar al Steaua de Bucarest. Un ejemplo de que nunca se debe cantar victoria antes de tiempo.

Aquel gol en el antiguo Wembley, lo que siempre me lo corroboran mi padre y mi abuelo, fue el cambio de una mentalidad derrotista y victimista por una más de optimista y ganadora en el entorno azulgrana. Pero los acontecimientos que han sucedido en estos 25 años han demostrado que algo más cambió aquel 20 de mayo de 1992. Se había instaurado un nuevo modelo futbolístico en el FC Barcelona que, además de éxitos y un fútbol de ensueño, había despertado la admiración del mundo entero.

Hace pocos días Televisión de Cataluña emitió un reportaje que escogió un título que consigue definir a la perfección lo que significó aquella efeméride. "Wembley: El inicio de todo" pero no contó, en mi humilde opinión, con el mejor hilo conductor para rememorar aquel 20 de mayo de 1992 a pesar de identificar, opinión que si es unánime, a Johan Cruyff como artífice de aquel éxito y cambio radical en la identidad del FC Barcelona.

Mucho mejor fue el reportaje del programa Informe Robinson que se emitió por la cadena Movistar+. "Wembley 1992" supo transmitir al espectador la temporada de la primera Copa de Europa del FC Barcelona con mucha más precisión. Sobretodo porque se aleja del carácter de homenaje a Johan Cruyff del reportaje de la televisión catalana y se adentra en un ambiente mucho más futbolístico.

Y eso fue Wembley'92. Un cambio de paradigma futbolístico de un equipo que iba perdido, sin estilo, concepto, ni identidad. El triunfo en el mítico estadio inglés llevó a lo que los aficionados al Barça hemos estado disfrutando 25 años después. El fútbol más estético que se ha visto nunca y títulos. Muchos títulos con la segunda Champions en París en 2006, la tercera en Roma (con Triplete y Sextete incluido), la cuarta en el nuevo Wembley en 2011 (donde se ha visto la mejor actuación futbolística de un equipo en una final), y la quinta en Berlín 2015 (con Triplete y con 5 títulos en ese año).

Los barcelonistas nos debemos sentir muy afortunados de lo que hemos vivido. Una trayectoria envidiable que cambió, tal y como diría el maestro Cruyff, "en un momento dado" de aquel 20 de mayo de 1992. Un recorrido que, pase lo que pase mañana en la última jornada de Liga, nos debe enseñar que el derrotismo y el pesimismo no se han de apoderarse del sentir azulgrana.

La Liga está muy difícil. Dicho de una manera más concisa deberíamos admitir que es casi imposible. Pero el fútbol nos ha enseñado que nada es imposible y que hay que trabajar hasta el final. Una temporada que se puede acabar con un título de Copa del Rey la próxima semana contra el Alavés.

El culé debe ser optimista y realista. La próxima temporada tendremos nuevo entrenador, un nuevo proyecto. Un nuevo curso donde el barcelonista debe apoyar al nuevo líder del banquillo con la convicción de que el Barça tiene una plantilla, a mejorar con 4 fichajes de jugadores maduros (26-29 años), que es capaz de seguir haciendo disfrutar cada semana al socio. Una temporada que seguro acabará con nuevos éxitos deportivos.

Mientras tanto, celebremos y seamos agradecidos con la herencia de Johan Cruyff y su Dream Team. Unos frutos que se han traducido con este fantástico Barça de Messi que seguro luchará esta Liga hasta el final a la espera de lo que ocurra en Málaga. Como dijo Johan, el devenir del futuro sólo pasa por asegurarnos de que los jugadores salgan y disfruten. Es la única garantía de seguir pasándolo bien 25 años más.


"Si el equipo contrario tiene un jugador inteligente que se desmarca muy bien, siempre optamos por la solución más sencilla: Que no lo marque nadie. No se desmarcará". (Johan Cruyff)

miércoles, 19 de abril de 2017

NADA QUE PERDER


Hace un mes y diez días que vivimos una de las noches más épicas de la historia del FC Barcelona. Lo que debía ser la chispa que incineran el cohete azulgrana, se vio apagado con la derrota en Málaga, en la Liga, y la derrota en Turín, en la ida de los cuartos de Liga de Campeones.

Hoy toca de nuevo firmar una noche histórica para seguir creyendo. No sólo por la Champions, probablemente también para la Liga. He estado unas semanas muy ocupado laboralmente, por este motivo he escrito poco, y servidor ha prometido no meter más leña al fuego por el simple motivo a seguir creyendo, y apoyando, en este equipo.

Se presenta una empresa muy difícil. Casi imposible. Aunque la remontada contra el PSG demostró que nada lo es, la Juventus es un equipo altamente experimentado, con mucho oficio, y donde podremos comprobar, con casi toda seguridad, que se jugarán muy pocos de los 90 minutos. Una caso similar a la eliminatoria de cuartos del año pasado contra el Atlético de Madrid.

Así pues, y como ya mencioné en mi artículo previo al partido contra el PSG, no tenemos nada que perder pero si mucho que ganar. Citando de nuevo al maestro Johan Cruyff, no hace falta decir nada más que "Salida y disfrutada".



"Si hacemos el primer gol, el Camp Nou hará el segundo y el tercero caerá solo." (Luis Enrique)

jueves, 9 de marzo de 2017

"GALLIINA DE PIEL"

Antes que nada quiero pedir disculpas por la baja calidad del artículo de hoy. Quien avisa no es traidor. Aparte de ser sincero y reconocer que no acabo de entender que ha pasado en los últimos 10 minutos, gritos, muchos gritos. Simplemente felicitar a todos los barcelonistas y en especial a todos aquellos que serán padres en 9 meses.

Agradecer el ambiente vivido hoy en el Camp Nou, gracias en gran parte a la GENIAL GRADA DE ANIMACIÓN. SUBLIMES! Y como no, AGRADECIMIENTO ETERNO TODA la plantilla para disfrutar y regalarnos lo vivido hoy. No tengo palabras. MUCHAS GRACIAS!

Lo siento, hoy, no hace falta decir nada más. #ISiTotsAnimemGuanyarem


"¡Es muy sencillo: si marcas uno más que tú oponente, ganas". (Johan Cruyff)

miércoles, 8 de marzo de 2017

"SALID Y DISFRUTAD"

Steve Jobs, siempre considerado como un genio y una persona adelantada a su tiempo, quiso hacer patente su carácter en el primer anuncio comercial, después de volver a presidir Apple en 1997, expresando que "mientras algunos los ven como los locos, nosotros vemos genios. Porque la gente que está lo suficientemente loca como para pensar que pueden cambiar el mundo, son los que lo hacen". Y probablemente, no hay nada mejor que describa las sensaciones previas al partido de esta noche en el Camp Nou.

Hoy esperamos alcanzar una meta muy difícil. Tanto, que hay muchos que piensan que conseguir remontar el 4 a 0 de la ida en el Parque de los Príncipes es una auténtica locura. No porque el Barça no es capaz de conseguirlo, sino porque el actual campeón de la Liga francesa es un gran equipo y muy difícilmente tendrá una jornada tan nefasta como la que tuvo el FC Barcelona el pasado 14 de febrero.

Aún así, no toleraré a nadie que catalogue como locos a los que piensan que la remontada es posible. El fútbol nos ha enseñado que nada lo es y que la esperanza es lo último que se debe perder. No obstante, si me hacen esta pregunta al terminar el partido de ida, diría que no habría que jugar el partido de vuelta. Pero viendo como está el equipo en las últimas jornadas, toda mi confianza y apoyo está a su disposición. Remontar es y será muy difícil. Pero yo, creo.

Ahora bien, no quiero centrar mi escrito en quinielas sobre lo que pasará esta noche en el Camp Nou. No tengo ese poder. Si lo tuviera, probablemente sería a una isla desierta disfrutando de una vida digna de un Rey. Tampoco quiero elaborar un decálogo sobre lo que la plantilla del Barça tiene que hacer y dejar hacer en este partido.

Que si hay que ir al ataque. Que si hay que vigilar en defensa. Que si hay que jugar con defensa de 3. Que si hay que jugar con 4 delanteros... El fútbol, ​​no es una ciencia. Y aunque seas el mejor estratega del mundo, lo que pueda pasar esta noche está totalmente fuera de control. Totalmente impredecible. El destino está en manos de los genios. La gran cantidad de hipótesis, teorías, suposiciones, conjeturas, posibilidades, presunciones, figuraciones y otras probabilidades no son más que eso. Palabras que sólo sirven para llenar páginas y una respuesta fácil para los que necesitan consolarse.

Nos jugamos el pase a cuartos de final con la misión casi imposible de remontar un 4 a 0. Esto significa que necesitamos hacer 5 goles y no encajar ninguno. Si esta tarea fuese a vida o muerte, podríamos decir que la presión sería máxima. Pero no es así. Desgraciadamente, la eliminatoria de hoy, siendo realistas, ya está prácticamente perdida. No obstante, el Barça hoy no tiene nada que perder pero si mucho que ganar. La presión sobre la plantilla del Barça es totalmente inexistente.

Y es esta la actitud con la que, en mi opinión, el técnico asturiano ha de plantear el partido a sus jugadores. Salir con una actitud ofensiva, evidentemente, pero encomendando a la plantilla a practicar lo que mejor sabe hacer: disfrutar jugando al fútbol. Personalmente, y por mucho que parezca una completa tontería, este es el único camino posible a la remontada.

Dicho de otro modo. El peor enemigo que puede tener hoy el Barça es la presión, la ansiedad y la sensación de fracaso absoluto si no se puede remontar al PSG. Y el objetivo de Luis Enrique, y también de prensa y aficionados, es sacar esa presión de la mente de los jugadores. Por tanto, si yo fuera el técnico asturiano, y manteniendo la total confianza en estos jugadores que nos han dado tanto, mi mensaje, si yo fuera Luis Enrique, sería un breve "Salid y disfrutad".

Muchos pensarán que estoy loco. Incluso me tacharán de poco barcelonista. Pero si realmente creemos y apoyamos este equipo, nos daremos cuenta de que no hay mejor consigna que quitar toda la presión del mundo en un partido que antes de comenzar se presenta como una quimera. La eliminatoria no la perderemos hoy. Ya la perdimos el día de los enamorados.

Hoy no tenemos nada que perder pero si mucho que ganar. Donde muy probablemente no conseguiremos la remontada y donde lo más importante será saber gestionar a partir de mañana el resultado tanto si nos clasificamos como si no. La historia nos ha demostrado que la presión es el peor enemigo que hemos tenido a la hora de remontar una eliminatoria.

Que salgan. Que disfruten. Y que nos hagan disfrutar recuperando el orgullo perdido en París. Si pasamos será demasiado. Si quedamos eliminados, y la imagen es buena, no tengamos ninguna duda de que la afición brindará una gran ovación de agradecimiento. Tras los éxitos conseguidos en la última década, no se merecen menos. Así pues, y como el maestro Johan Cruyff dijo antes de la final de Londres 1992, "Salid y disfrutad".


"Cuando se habla y se critica de fútbol es como el sexo. Todos pensamos que lo hacemos muy bien ". (Claudio Borghi)

domingo, 5 de marzo de 2017

UNO DI NOI

Hoy cerramos una semana agridulce. Pese recuperar el liderato en la Liga, con dos grandes actuaciones del Barça contra el Sporting de Gijón, miércoles, y el Celta, ayer, y ver como el Real Madrid se encuentra remando en una extraña atmósfera de dudas y favores arbitrales, Luis Enrique comunicar de manera oficial que no seguirá al frente del primer equipo la próxima temporada.

No obstante, este hecho no es el más preocupante. Ya se venía venir que no renovaría alegando, tal y como hizo Guardiola, una necesidad de descanso. Lo que duele es la sensación de indiferencia, e incluso alegría de ciertos sectores barcelonistas. Pero bueno, a estos no vale la pena dedicar muchas líneas.

Pero antes de hablar del tema, quiero hablar de fútbol. Me alegra ver que el Barça se va recuperando poco a poco de lo inexplicable desastre de París y que empieza a creer que hay opciones reales de ganar La Liga. El partido contra el Leganés demostró que el equipo estaba tocado, pero se ganó, y el partido contra el Atlético de Madrid se planteó como el último tren. Las celebraciones de los goles en el Calderón son una prueba. El buen juego que estamos disfrutando ahora son fruto de la recuperada moral barcelonista.

En cuanto al Madrid, como siempre. El juego no convence, aunque tienen un espíritu de lucha muy envidiable, y si no fuera por los puntos estúpidamente perdidos por el Barça y los regalos escandalosos del estamento arbitral, quizás la diferencia sería mayor. Sí, el Barça es líder, aunque el partido menos del Madrid ante el Celta en Balaídos, pero depende otra vez de sí mismo. Lo que siempre es importante.

Pero la noticia de la semana ha sido la confirmación de un hecho que ya se intuía. Creo que es bastante claro que no hay ningún barcelonista, ni aficionado al fútbol, ​​que dudara que esta sería la última temporada del técnico asturiano en el banquillo del Barça. El hecho de no haber renovado antes, haber esquivado el tema, y ​​driblado las preguntas de los periodistas con enfrentamientos incluidos, sólo daba lugar a esperar el momento adecuado para hacer oficial esta decisión.

Hay mucha gente que piensa que no fue el mejor momento. Que ha sido muy oportunista hacerlo después de una victoria amplia en el Camp Nou y una semana antes de la quimera de la remontada contra el PSG. Sinceramente, no estoy nada de acuerdo. Por mucho que parece una locura, un 4-0 en París saca toda la presión al Barça y sólo cabe esperar un gran partido y sobre la marcha decidir que es posible y que no. La presión, es el peor enemigo que puede tener la plantilla de aquí a que termine la temporada. Hay que trabajar, simplemente.

Lo peor de todo, y recordando las enseñanzas de mi abuelo, ha sido constatar el hecho de que "el Barça es el peor enemigo del" Barça ". No acabo de entender cómo es posible que un entrenador que lo ha dado todo por nuestro club, que consiguió el Triplete en su temporada cambiando una dinámica dramática, y ha conseguido 8 títulos de 10 posibles en 2 años (a la espera los títulos de esta temporada), puede haber generado la gran cantidad de alegría y satisfacción en determinados sectores barcelonistas. No lo entiendo. No se puede ser más desagradecido.

Te puede gustar más o menos su estilo. Te puede gustar más o menos su actitud. Te puede gustar más o menos su carisma. Pero lo que es evidente es que una vez es entrenador del Barça, lo es para todos los barcelonistas y debemos estar preparados para ir todos a una. Somos, y debemos ser un equipo.

No quiero impregnar mi artículo con más negatividad. Además, vivimos en un mundo donde hay, y debe haber, libertad de expresión. Pero también es libertad de expresión criticar, siempre con respeto y rigor, cuando algo no nos gusta. Y así lo hago saber.

Quiero terminar mi escrito agradeciendo la tarea diaria, y los méritos, logrados hasta ahora por Luis Enrique. Un entrenador que rescató al Barça de la miseria más absoluta después de una temporada, que prometía ser muy emocionante, y se saldó con una triste Super Copa de España. Una temporada, donde la Navidad ya nos vemos con las manos vacías, y la acabamos con el segundo Triplete de la historia del club en un 2015 con 5 títulos de 6 posibles. Después vino un Doblete. Y este año, si las cosas van mínimamente bien, podemos levantar un tercer Doblete consecutivo. Una efeméride que no sé si se ha producido nunca.

Así pues, ¡muchas gracias Lucho! Que disfrutes de tu año sabático, y que tengas mucha suerte en el futuro. Mientras tanto, acabemos el trabajo haciendo historia. Para muchos culés eres, y siempre serás, uno di noi. Gracias y mucha suerte.


"Cuando bebas agua, recuerda la fuente". (Proverbio chino)

miércoles, 15 de febrero de 2017

YO SOY DEL BARÇA

Ayer no vi el partido. Y no es la típica excusa después de una derrota. Por motivos laborales, no llegué a tiempo a casa y sólo pude ver los últimos 10 minutos cuando ya todo estaba decidido. Por lo tanto, no tengo ningún derecho a valorar la derrota de ayer en París. Pero es evidente que un 4 a 0 no puede dar lugar a nada más que desastre.

Fue una derrota muy dura. Durísima. Probablemente la más dura desde que tengo memoria. Más que el fracaso de perder la Copa de Europa en Sevilla. Sólo contaba con un año de vida. Más que el fin del Dream Team en Atenas. Era un niño y todavía estas cosas no me afectaban tanto. Más que el 5 a 0 contra el Madrid en el Bernabéu. Más que el 4 a 0 al Allianz Arena. Y más que las dos últimas finales de Copa del Rey perdidas contra el Madrid en Mestalla.

La debacle de ayer hizo mucho daño porque nadie lo esperaba. La hecatombe de ayer hizo daño porque era sólo la ida de los octavos de final. El Barça siempre es esperado, al menos, para disputar las semifinales. La derrota de ayer hizo daño porque había muchas esperanzas en llegar lejos en la presente Liga de Campeones. Hizo daño porque en ningún momento se reconoció el gran Barça. Y sobre todo, porque la sensación de vergüenza y de ridículo fue monumental.

Hoy no escribiré mucho. No hay ganas. Y menos aún después de un día que he leído, visto y escuchado el pensamiento mayoritario actual del culé. Si lo que sucedió ayer en París fue una vergüenza, las reacciones de algunos barcelonistas lo son aún más.

Es muy fácil ser del Barça cuando se ganan Ligas. Cuando se ganan Copas del Rey. Cuando se ganan Champions. Cuando se ganan Triplets. Cuando se gana el Sexteto. Cuando se dan exhibiciones toda España y de Europa. Cuando se hacen humillaciones al Real Madrid. Cuando toca pedir carnés extra para solicitar entradas a las finales y presumir de ello en las redes sociales. Es decir, es muy fácil subirse al carro del caballo ganador.

Ahora es un momento muy duro y es cuando hay que demostrar, más que nunca, que somos del Barça. Si no te gustan los jugadores. Si no te gusta el entrenador. Si no te gusta la directiva. Si todo te parece, con perdón, una m *** a. Es el momento de callar y ceder tu abono a otro barcelonista que crea y que quiera dar el soporte. Y sobre todo, que no pidan entrada para la Final de Copa del Rey contra el Alavés en el Calderón.

Probablemente la preparación no haya sido la mejor. Probablemente la confección de la plantilla haya sido errónea. Probablemente la directiva ha perdido el norte. Probablemente, y seguramente, no se remonte en el Camp Nou en el partido de vuelta. Y muy probablemente, no acabamos ganando la Liga. Probablemente hemos perdido el estilo. Probablemente, la plantilla se está haciendo mayor. Pero lo que es seguro es que ahora mismo es un momento de hablar poco, y empezar a obrar para levantarnos.

La temporada no ha terminado. Mis ganas no han terminado. Y mi apoyo está lejos de terminarse. Cuando acabe la temporada, tiempo para tomar medidas y decisiones. Pero ahora hay que ir codo con codo. El motivo es bien sencillo. Yo soy del Barça.


"En la horca, todos los hombres son hermanos." (George R. R. Martin)

viernes, 21 de octubre de 2016

LA SEGUNDA INFANCIA DE LAS MARIONETAS

Hoy ha sido un día para estar contentos. El Barça ha goleado al Manchester City en un gran partido donde, indiscutiblemente, la pieza que ha desestabilizado la balanza ha sido Leo Messi. Con todos mis respetos, Cristiano Ronaldo es un enorme jugador. Un crack irrepetible, pero los mismos aficionados del Madrid, y otros seguidores del jugador portugués, le hacen un nulo favor intentando comparándolo con el argentino. La comparación hace reír. No hay palabras para describir Messi.

Pero no quiero hablar de la jornada de Champions. Tampoco de manera estricta lo quiero hacer de fútbol y del Barça. Aunque si lo haré de uno de sus jugadores, y emblemas, como es Gerard Piqué en relación a su firme decisión de terminar su etapa en la selección española después de la Copa Mundial de Rusia 2018. Habría escrito este artículo antes. Pero el trabajo es el primero, y finalmente lo hago al comprobar que el asunto todavía trae cola. Tanto, que el pasado martes en la rueda de prensa previa al partido contra el City Piqué volvió a estallar haciendo una sonora crítica contra algunos medios de comunicación y sus integrantes.

Como ya traté en mi primer artículo en Weloba, el periodismo deportivo, y el periodismo en general, sufre una salud terrible en nuestro país. En el caso de las mangas de Piqué, cualquier persona que sea aficionada al fútbol sabrá que ha llevado siempre que ha podido, y desde hace años, camiseta de manga larga. Sea cual sea la estación del año y las condiciones meteorológicas del partido. Algunos hablan de comodidad y de otros de superstición. Pero es un hecho que no es nuevo en el mundo del fútbol profesional. Otros como Eidur Gudjohonsen o Sergio Ramos, son unos habituales de las mangas largas incluso con temperaturas cálidas.

En un fútbol en el que todo está profesionalizado hasta el extremo, la ropa por motivos de marketing no es una excepción, los jugadores cuentan con un vestuario totalmente personalizado. El propio Piqué, Ramos, Gudjonhsen, y otros, tienen siempre a su disposición, y casi sin alternativa al inventario, las mencionadas camisetas de manga larga. Otros. Arjen Robben o Fernando Llorente, siempre piden un tamaño especial de forma que la camiseta queda muy ajustada. Y otros como Iker Casillas, tienen a su disposición, y desde hace pocos años, camiseta para portero de manga corta. Casillas, ha tenido que recortar las mangas casi durante toda la carrera al no haber de manga corta. Hasta que Adidas decidió fabricarle de manera personalizada.

Pero en esta "orgía" de ignorancia, vulgaridad y falta de valores, fue carnaza suficiente para llenar páginas, minutos radiofónicos y televisivos, y dar lugar a la búsqueda de "Me gusta", "Compartir", y "Retweet" de la manera más fácil haciendo uso de la mentira, la manipulación y la especulación. Y esta es una de las bases del periodismo. Contrastar e investigar las informaciones para no desinformar.

Piqué estrenó el nuevo modelo de la camiseta blanca de la selección, y Adidas, como siempre, ya tenía las de manga larga preparadas para Piqué. Y el jugador catalán no se sentía cómodo, eran demasiado estrechas, y decidió cortar las mangas. Por mucho que se haya vendido que el jugador catalán podía haber cogido la de manga corta, la de Piqué no existe, o que se podía haber hecho al momento con la máquina, cualquier persona que haya jugado al fútbol sabe que en la opción más rápida se tiró de tijeras. Sin obviar lo más importante, la bandera española no existe en el modelo largo.

Pero la reflexión no debe ser si Piqué ha querido o no provocar, obviamente no. El tema principal es que el periodismo español ha quedado retratado una vez más. Y ya van unas cuantas. Actualmente, como ya e mencionado anteriormente, soy periodista y publicista trabajando en Berlín. Concretamente estoy de Jefe de medios en una institución no gubernamental. Y viviendo y trabajando en Alemania das cuenta de que no hay color y que en España estamos a años lejos de los cánones ideales del periodismo. Muchos de los "profesionales" de moda en los medios español, no darían la talla, no tendrían ni trabajo en este campo en muchos países europeos.

El caso de las mangas de Piqué ha sido un ejemplo. No sólo por la ligereza de algunos crear polémica en un hecho totalmente falso, sino en basarlo en el trasfondo político del futbolista al manifestar su deseo al derecho a decidir. El periodismo más torpe, de bar, de calle, vulgar, inculto, rancio y casposo ha hecho gala de su modus operandi. Un espectáculo totalmente esperpéntico. Personajes que disfrutan de barra libre por parte de las líneas editoriales para aumentar la audiencia. Factor indispensable en los aspectos de ingresos publicitarios.

Es insólito que algunos de estos "profesionales" se escandalicen por el desconocimiento de la lengua inglesa de jugadores como Nolito, cuando comparten paredes con otros compañeros que pese prestar sus servicios medios nacionales de repercusión internacional no puedan transmitir las declaraciones de Mustafi, hechas en inglés, tras la derrota por 7-0 contra el Barça. Sólo de pensar con la cantidad de jóvenes que dominan esta lengua, y probablemente alguna más, y que no han tenido que emigrar por motivos laborales das cuenta de que algo no funciona. Puedo entender que no hablen alemán, ruso, árabe, griego, etc. Pero cuando se trabaja en un medio nacional y que trata temas de carácter internacional, el inglés es un mínimo. Entonces, que este mismo medio no entienda que Nolito no hable inglés, parece irónico. Casi un insulto a la inteligencia de las personas.

La falta de sentido del humor también es una lacra. Un gran ejemplo es que no se entienda, y hasta es conteste con violencia verbal, el tweet de la cuenta oficial del Borussia Dortmund sobre la dificultad del Real Madrid con los equipos con camiseta amarilla. A pesar de que había un aire irónico y con base humorística, en Madrid no se recibió bien tildándola te de ofensivo. Es otro nivel educativo. El mismo nivel que ayer nos dejó, probablemente, el momento del año en Twitter cuando la cuenta en inglés del Borussia Mönchengladbach respondió aún con más sentido del humor una situación de típico humor escocés. Otro nivel, en el que la respuesta depende mucho de la educación. #AGermanTeam ...

Pero debemos ser autocríticos. Este triunfo de la mediocridad no es mérito de estas personas. Los mayores y principales responsables somos los ciudadanos que hemos tolerado el modelo de sociedad con el que hemos crecido, y para consumir este tipo de contenidos, interactuar, y seguir el juego. Lo mejor que se puede hacer para cambiar esta dinámica no es criticarlo o entrar en juego. Es simplemente ignorarlo.

España es casi un país de 50 millones de personas, y si hemos permitido el triunfo, y la permanencia, en la esfera del poder de los políticos es culpa nuestra. Si tenemos los medios de comunicación que tenemos es porque nos gusta y así lo demostramos consumiéndolos y "dando bola" a sus actores. Piqué señaló medios deportivos como As, Marca, ciertos usuarios de las redes sociales, y marionetas varias.

Sinceramente, no me limitaría sólo a los protagonistas de un solo bando, en Barcelona también encontramos esta mediocridad. Todos juegan su papel como bien mencionó William Shakespeare al afirmar que "el mundo es un escenario y nosotros simples actores". Y si nos limitamos a ser simples actores, acabaremos precipitando nuestra segunda infancia siendo marionetas manipuladas por los principales líderes de opinión que cuentan con altavoz. No es culpa exclusiva de ellos. Y es que como decía la gran campaña de conciencia nutricional del FC Barcelona, ​​"somos lo que comemos".


"La última escena de todas, que termina esta extraña y nutrida historia, es la segunda infancia, el mero olvido. Sin dientes, sin ojos, sin palabras, sin nada. "(William Shakespeare)

viernes, 26 de agosto de 2016

CUANDO LOS ÁRBOLES NO DEJAN VER EL BOSQUE

No descubriré ahora a Cristiano Ronaldo. Tampoco me dejaré llevar por mis colores a la vez de criticarlo. Con toda la sinceridad del mundo, creo que no hay ninguna duda en afirmar que el jugador de Madeira es uno de los mejores futbolistas de la historia de este deporte. Cualquier entrenador querría tener en su plantilla.

Los títulos y méritos, tanto a nivel colectivo como individual, lo avalan. Ya sea con el Manchester United o con el Real Madrid, 3 Ligas de Campeones, 4 Ligas, 2 Copas del Rey, 2 UEFA Super Cup, 2 Mundiales de Clubes, y 3 Supercopas nacionales dan fe a nivel de clubes. Además de añadir la pasada Euro con Portugal y 3 FIFA Ballon d'Or y 4 Botas de Oro a nivel personal.

Es evidente pues, que si este jugador no hubiera compartido generación futbolística con Messi, estaríamos ante el mejor futbolista, sin lugar a dudas, de los últimos 10 años. Pero esta ha sido la gran mala suerte del jugador portugués, que competir con el que, indiscutiblemente, no sólo es el mejor jugador de la última década, sino también el mejor futbolista de todos los tiempos. Tengo 31 años, los mismos que Cristiano Ronaldo, y lo que hace Messi no lo había visto nunca en ningún otro jugador. Simplemente, no hay palabras para describir el 10 argentino.

Hay que ser sinceros y justos, y nunca me ha acabado de gustar el hecho de decir que Cristiano Ronaldo es un jugador más por el hecho de que ha compartido generación futbolística con Messi. Incluso llegar al punto de llegar a ser despectivo. Nos debemos sentir totalmente privilegiados por el hecho de poder disfrutar de estos dos grandes monstruos del fútbol. Y en el caso de los culés, como servidor, aún más afortunados de que el mejor de la historia haya vestido la camiseta azulgrana durante toda su gran carrera deportiva. Gracias, y por muchos años.

La pasada temporada fue triunfante por ambos jugadores. Messi logró repetir un meritorio Doblete, viniendo del segundo Triplete de la historia del Barça, añadiendo el Mundial de Clubes y la Super Copa de la UEFA. Una gran temporada colectiva sumada a un sublime nivel personal.

En cambio, Cristiano Ronaldo disfrutó de una irregular actuación personal, reconocido incluso por él mismo, y el Madrid salvó los muebles consiguiendo la Undécima "in extremis" y sin mostrar una clara superioridad ante sus oponentes. Un calco, del que pasó un mes después al Euro donde Portugal consiguió su primer título con un nivel de juego bastante pobre.

Pero algo no funciona en los estamentos futbolísticos. Cualquier persona entendida de este deporte, o al menos familiarizada, y que haya visto los partidos tanto del Madrid como de la selección portuguesa, estará de acuerdo en que a pesar de los títulos conseguidos no hay argumentos suficientes para haber galardonado a Cristiano Ronaldo como mejor jugador en Europa de la pasada temporada.

Sinceramente, parece una decisión propia de personas que simplemente han visto las fotos de Cristiano Ronaldo levantando los títulos y los resúmenes de las mejores jugadas y goles hechos por el crack portugués. Al más puro estilo Joan Gaspart y Josep Lluís Nuñez fichando jugadores que no conocía nadie con vídeos VHS de 5 minutos. Alguno salió bien, como Giovanni, pero otros supusieron una auténtica ruina económica para el club.

Evidentemente, no debemos perder el respeto para ningún rival, pero mal vamos si consideramos decisivo para otorgar este premio a un jugador que a pesar de haber marcado 35 goles en Liga, 8 los hizo contra el Espanyol, un rival que estuvo luchando casi hasta el final para no perder la categoría, 6 de penalti, cierto es que hay que meterlos, y protagonizó pobres actuaciones, desapareciendo en los partidos importantes, y dejando muestras de impotencia en forma de agresiones injustificadas, y sin opción de disputar la pelota, evidenciando su bajo nivel.

Lo mismo en la Liga de Campeones, pese a ser el máximo anotador de la competición, el dato queda minimizado si nos damos cuenta de que 11 de los 16 goles son el Shakhtar y el Malmö, para acabar teniendo una discretísima actuación con un recital de pérdidas de balón y falta de desequilibrio total en la Final de Milán. Eso sí, parece ser que la imagen del portugués levantando la Champions, lo que evidentemente apareció en todos los noticiarios, fue suficiente aval.

Con la selección se coronó con un equipo que ofreció una muy pobre imagen durante el campeonato, y donde hay que recordar que pasó a octavos como tercera de grupo. Lo que en un formato de competición normal hubiera supuesto quedar eliminado. Cristiano, desaparecido en la mayoría de partidos, sólo a destacar los 2 goles contra Hungría y Polonia (3 en total), ganó una final en la prórroga donde no jugó por lesión. Es decir, no podemos encontrar en esta competición ningún aliciente añadido que le haga estar por encima de Griezzman o Gareth Bale. Jugadores que ofrecieron un nivel PERSONAL mucho más notorio.

No quiero desprestigiar en ningún momento el hecho los títulos colectivos que ha conseguido este año este gran futbolista. Pero con la mano en el corazón, creo que algo no funciona dentro de los estamentos, o bien no entiendo los criterios a seguir para premiar los méritos. No acabo de entender cómo es posible que un jugador que ha sido Pichichi y Bota de Oro, Luis Suárez, u otro que ha hecho recital tras recital, como Leo Messi, no se encuentran ni siquiera en el podio.

Puedo ver que se quiera destacar a un jugador que ha ganado títulos tan importantes como la Champions o el Euro, pero en este caso, el premio se designa a nivel INDIVIDUAL, y bajo mi opinión, Cristiano ni siquiera debería ser entre los tres primeros.

Hemos entrado en la era donde el contenido selectivo de los medios está jugando un papel importante a la hora de entregar este tipo de premios. Tanto de personas que han visto simplemente lo que los algunos han querido que los demás vean, o bien de personas con poco, o nada, juicio objetivo. Si no es así, no se acaba de entender que este jugador haya sido agraciado como el mejor en Europa la pasada temporada.


Y lo que me da más miedo, que este criterio vuelva el próximo enero y tenga suficiente relevancia para dar el Balón de Oro a Cristiano. Esperamos que la FIFA, con todos los respetos, humor e ironía posibles, no vuelvan a hacer otro Cannavaro y tengan claro que se trata de un premio INDIVIDUAL.



"Cuando los árboles no nos dejan ver el bosque" (Proverbio popular)

martes, 7 de junio de 2016

EL VALOR DE LAS COSAS


No es que haya decidido salir de la cueva. Me gusta reconocer los errores, pedir perdón y felicitar a los rivales en sus victorias si lo merecen. Como ya mencioné en mi anterior artículo, mayo ha sido un mes terrible en cuanto a trabajo con numerosos viajes, incluyendo te Nueva York. Por lo tanto, antes de decir nada, me gustaría felicitar a mis amigos madridistas por la "undécima" y consolar a mis amigos colchoneros por la derrota, felicitándoles sin embargo, por la gran imagen dada en la final. En mi humilde opinión, lo merecieron mucho más que el Real Madrid. Pero así es el fútbol ...

Pero lo que más me anima a escribir, lo que realmente me causa indignación, son los comentarios de ciertos sectores madridistas insinuando que la temporada del Barça ha sido un fracaso a pesar de conseguir la Supercopa de Europa, el Mundial de Clubes y El Doblete. No un doblete, EL DOBLETE (Liga y Copa). Y lo que es peor, ciertos sectores de la prensa y aficionados barcelonistas que les siguen el juego y parecen inmersos en una depresión "Gaspariana" de principios de siglo.

Y eso no puede ser, la gente olvida con demasiada facilidad, y tenemos que estar más que orgullosos de la temporada que ha hecho el FC Barcelona. No se puede ganar siempre. Y menos ganarlo todo. Tiene mucho mérito conseguir El Doblete, Liga y Copa, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes la temporada siguiente de conseguir El Segundo Triplete. Es decir, Liga, Copa del Rey, y Champions League.

Hito que no ha logrado nunca ningún club y que algunos todavía buscan por primera vez mientras presumen de 11 Champions cuando ganaron 5 en un torneo piloto de invitación, con partidos de desempate siempre en casa por decreto, y con rivales a la carta del Presidente Santiago Bernabéu con la excusa, temporada 1959/1960, de visitar a la familia real. Entonces exiliada en Suiza.

El SEGUNDO TRIPLETE de la temporada pasada da aún más importancia al Doblete, y las 2 competiciones menores de este año. Muchos equipos las pasan canutas al año siguiente de ganar "la orejona", incluso quedándose en blanco o limitándose a las competiciones menores. Como le pasó al Barça en 2007, Milan en 2008, o en el Madrid en 1999 y 2014. Mantener el nivel no es fácil, y desde que la Copa de Europa adoptó el nuevo formato, nadie ha repetido título. Por lo tanto, satisfechos con la temporada del Barça es poco. Tenemos que estar muy orgullosos .

Y más teniendo en cuenta cómo los rivales alcanzan los títulos. Si he mencionado al principio que vi la final en Nueva York, no he hecho sólo para presumir, sino por constar la opinión de los americanos que disfrutaron de la final por televisión. Tuve el placer de ver el partido ante UNICEF y Naciones Unidas, donde me encontraba trabajando esa semana, el bar irlandés "The Perfect Pint", y las sensaciones de los americanos calcadas a cualquier opinión objetiva del viejo continente.

El Real Madrid se clasificó para la final superando rivales de bajo nivel, y sufriendo. En la final, se avanzaron en fuera de juego, los perdonaron dos expulsiones, y lo más grave, no sólo no pitar el penalti de Ramos sino que la misma realización de TV censuró la jugada. Los penaltis son una lotería, y esperamos que no tengan la decencia de no valorar en exceso el penalti de Cristiano Ronaldo para el Balón de Oro. El portugués estuvo missing, y sería una vergüenza que el galardón acabara en sus manos.

Pero no hay que lamentar más. Tenemos que disfrutar de la temporada que ha hecho el Barça, pasar página, disfrutar del verano, y confeccionar una plantilla para volver a optar a todos los títulos. La temporada estará llena de nuevos retos, uno de ellos será la nueva Grada de Animación. Aspecto que será el hilo conductor de mi próximo artículo y donde hay que hacer especial mención de lo sucedido en la final de Copa. He realizado numerosos desplazamientos, pero nunca había vivido un ambiente como el Calderón. Animando desde el minuto 1 a pesar de las adversidades. Si la temporada del Barça merece un 9. La afición se merece un 10 y, sobre todo, ser escuchada y satisfecha con una Grada de Animación bien parida.


"Soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa" (Winston Churchill)

sábado, 21 de mayo de 2016

ALGO ESTAMOS HACIENDO BIEN

He estado muchas semanas sin escribir una palabra. Este espacio es una afición, y desgraciadamente no puedo dedicar el tiempo que me gustaría debido a motivos laborales. Sobre todo en estas últimas semanas donde nos hemos proclamado campeones de Liga, la misma que los más catastrofistas ya habían perdido tras la derrota ante el Valencia, donde el Sevilla ha revalidado, por tercer año consecutivo, la UEFA Europa League, y con la final de la Champions ya decidida entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid.

Ahora mismo me encuentro escribiendo estas líneas en el vuelo Berlín-Madrid para disfrutar en directo de la Final de la Copa del Rey que tendrá lugar el próximo domingo a las 21:30 horas. Conseguir esta Copa, puede suponer sellar la temporada con una nota Excelente. Y es en este aspecto donde quiero centrar mi reflexión. Ya que parece que a algunos no les ha quedado claro.

Terminar la temporada con el Doblete, sumando a ello la UEFA Super Cup y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, no da argumentos, en ningún caso, para hablar de fracaso, aunque el equipo de La Castellana consiga la Undécima , teniendo en cuenta los éxitos conseguidos la pasada temporada donde se registró el segundo Triplete de la historia del club. Hito inédito, y de la que Samuel Eto'o sólo podía presumir (2009 con el Barça y 2010 con el Internazionale).

Me han hecho gracia las voces que han insinuado que la temporada es una decepción por el simple hecho de que el Barça no está en la gran final de Milán y que el eterno rival puede sumar un nuevo título de campeón de Europa. Opiniones que vienen sobre todo desde Madrid, no nos olvidemos de los "tribuneros", y en especial de los medios de comunicación encargados de mover la máquina propagandística del club blanco. No hace falta extenderse mucho para darse cuenta de que algo estamos haciendo bien si la satisfacción, la falta de inquietud, y la felicidad de estos actores viene dada porque Barça no sea capaz de ganar el Triplete o, al menos, la Champions. Situación que, opinión personal, merece total orgullo por parte de los barcelonistas.

Cuando empieza la temporada, en especial cuando el anterior se gana todo, la euforia y el optimismo se desbordan. Prensa y aficionados, directiva y jugadores se desmarcan de esta fiebre, inician el curso pensando en revalidar la triple corona y, incluso, al hacer el pleno con los seis títulos. La historia nos ha demostrado, no sólo en Can Barça, que tras ganar la Copa de Europa tenemos que estar más que satisfechos si el equipo revalida menos uno de los tres títulos. Las ganas de batir al campeón, y el calendario cargado de partidos con las tres competiciones extra, termina haciendo un peso importante en el aspecto físico y mental de los jugadores.

Ejemplos a recordar fueron la temporada 2006-2007, donde el Barça no revalidar ninguno de los tres títulos, o la 2014-2015 donde el Real Madrid no consiguió nada tras caer en picado estrepitosamente con el inicio del año 2015 . En ambos casos, se esperaba, se hablaba menos, de tripletes y sextetos y se terminó hablando de "nadapletes". Por lo tanto, pase lo que pase el 28 de mayo, y hasta el domingo en la final del Calderón, los aficionados culés debemos estar más que orgullosos y contentos con la temporada que ha realizado el primer equipo. Conseguir la Liga ya es un éxito. Y si además, cae la Copa del Rey, podemos hablar de una temporada histórica para enmarcar.

Si el Barça no está en la final de Milán es debido a la gran bajón físico y mental que sufrió el equipo las dos primeras semanas de abril. Es evidente que el hecho de empezar la temporada a principios de agosto con un duro partido contra el Sevilla, jugar la Super Copa de España al cabo de dos días, la disputa del Mundial de Clubes en Japón, los partidos de selecciones (oficiales para los "americanos" y amistosos para los europeos), y sobre todo, el duro calendario de los meses de Enero, Febrero, y Marzo, negaron ningún tipo de descanso a los jugadores ya rendir al máximo nivel. Como mencioné en un artículo anterior, hasta cuartos de final de Champions el Barça llevaba 10 partidos más que el Atlético y 14 más que el Real Madrid. Esto se traduce en dos meses más de competición, lo que da aún más valor al hecho de tener la Liga en el saco y la Copa con la final por disputar.

Lo que se hable en Madrid, y desde las cavidades más profundas, debe ser un simple ruido molesto para nuestros oídos. Orgullo debe dar que el hecho de que no se gane todo o la Champions, incluso revalidando el Doblete, sirvan de motivos para despreciar y infravalorar la temporada del Barça. Este claro síntoma de inferioridad, y los títulos conseguidos en los últimos 10 años, deben ser razones suficientes para tener presente que el camino es el correcto. Ellos por ejemplo, todavía tienen que ganar el próximo 28 de mayo. No será fácil.

El partido del domingo se presenta complicado, es una final y el rival es de un nivel exigente. Algunos hablan de que el Barça lo tendrá más sencillo porque el Sevilla notará el gran desgaste de la final de la Europa League. Es posible, pero también se puede dar el caso de que esta victoria sirva de inyección moral. Sea como sea, en principio, serán 90 minutos cargados de emoción con el partidazo del pasado mes de agosto en Tbilisi todavía en la memoria.

Una final marcada por la esperpéntica decisión del gobierno en relación a la prohibición de acceder al estadio con Estelades. El ridículo es un título que parece que no se pueda escapar de las manos del gobierno español. Ellos lo saben, pero lo intentan tapar los ciudadanos en un ejercicio lamentable de insulto a la inteligencia de las personas. El Estelada no es ilegal, no incita a la violencia, racismo, desigualdad, y sobre todo, no es anticonstitucional. Es un símbolo de libertad. El Gobierno debería preocuparse más por la exhibición de símbolos que si están prohibidos, no sólo a nivel estatal sino también internacional, en algunos campos de la Liga española y en otros ámbitos y actividades de la vida cotidiana.

Si el Barça está haciendo las cosas de manera excepcional al provocar opiniones relativas al considerar fracaso el no ganar absolutamente todo, también es evidente que algo no funciona correctamente si un gobierno característico de una sociedad estamental se dedica a recortar las libertades, tolerar el fascismo, y no ver como problemas graves la corrupción o la violencia animal. Y lo más grave, creer que las personas para las que trabajas son totalmente manipulables y fáciles de convencer con cualquier "milonga" que les apetezca establecer. Dicho esto, que gane el Barça y, sobre todo, la libertad de expresión.


"La modestia prohíbe a veces lo que no prohíbe la ley" (Séneca)

viernes, 22 de abril de 2016

EL SILENCIO ES EL ÚNICO AMIGO QUE JAMÁS TE TRAICIONA

Llevaba unos días sin escribir. No es que me bajara del carro. Ni tampoco es que me haya subido ahora por el hecho de haber ganado 0 a 8 al Deportivo de la Coruña. Simplemente es que mi espacio es personal y lo hago como afición. Es más, ayer por motivos laborales, no pude ni ver el partido. Ese es el motivo por el cuál no he escrito estos días. Actualmente, estoy escribiendo desde Sofía, Bulgaria. Gajes del oficio…

Pero tengo que admitirlo, el hecho de dilapidar el colchón de puntos sobre los equipos de la capital, y la posterior eliminación en Liga de Campeones a manos del Atlético, me dejó “tocado” anímicamente. La temporada prometía ser perfecta. Pero, aun así, puede ser enormemente genial si se consigue levantar la Liga y la Copa del Rey. Tremenda diría yo.

Pero esto no ha sido lo que más me ha dolido. En la vida de un deportista, por lo general, existen más derrotas que victorias. Es ley de vida. Y es muy importante mantener la calma. Controlarse, y medir bien las palabras que nos pueden dejar en evidencia, o retratados como marca la nueva moda, en un futuro no muy lejano. Durante ésta semana, me he dedicado a leer, escuchar y oír auténticas barbaridades entorno al equipo. Algunas, de juzgado de guardia. Y no todo vale, como dije al aterrizar aquí, para ganar más followers, lectores, o vender más periódicos.

Que el Barça no conozca la derrota en 39 partidos, que gane 0 a 4 al Real Madrid, ganar 5 títulos en 2015, y jugar como lo ha hecho, es un espectáculo. Y alzar la voz, o el teclado del ordenador, para hablar de los problemas, inexistentes, en el vestuario, para denunciar la vida extradeportiva de un deportista, para relucir las iras pasadas contra un entrenador, o inventarse disputas internas que no se cree nadie, también lo es. Pero en éste caso, estamos ante un espectáculo bochornoso y vergonzoso.

Vergüenza ajena es la que he pasado en éstas dos semanas. Nunca acabaré de entender como ciertos sectores afines del barcelonismo aprovechan cada mínima situación negativa para, como se dice popularmente, tirar piedras sobre el propio tejado. Es cierto que quedar fuera de la Champions es una decepción. Es cierto que perder ante el Madrid también lo es. Y más perder una ventaja de 12 puntos en dos semanas. Pero es aún más decepcionante la falta apoyo incondicional de dichos sectores.

Es cierto que el Barça está llegando a final de temporada justo de fuerzas. Que se ha rotado poco, y que se ha notado la poca profundidad de la plantilla. Algo normal si tenemos en cuenta que el conjunto blaugrana lleva a sus espaldas, a día de hoy, 14 partidos más que el Real Madrid, y 10 más que el Atlético de Madrid. Parece una tontería, pero esto supone casi 2 meses más de competición. Físicamente es como si el Barça estuviera en junio y los demás en abril.

Quedan 4 partidos, más la final de la Copa del Rey. Podemos acabar la temporada con un doblete histórico, y 4 títulos oficiales. Algo tremendo. Y lo que debemos hacer TODOS es empujar, animar, exhalar, etc., al equipo de manera POSITIVA. Ya no vale eso de bajarse del carro, o subirse de nuevo según convenga. Yo CREO en éste Barça. Y más, cuando, pese a la derrota contra el Valencia, me demuestra ACTITUD.

Cierto es que no he tenido tiempo de escribir y que muchos pueden pensar que ha sido producto de las derrotas. No ha sido así por lo que ya he mencionado antes. Pero igualmente, mostrando mi apoyo al equipo hasta el final, como manifesté en el artículo anterior, no hacía falta decir nada más. De lo contrario, callar es, a veces, lo mejor. Tal y como reza el proverbio hindú, “cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio”. Y a algunos deberían aplicarse el cuento para no traicionarse a si mismos. Como diría Confucio, "el silencio es el único amigo que jamás te traiciona".



Hay personas silenciosas que son mucho más interesantes que los mejores oradores. (Benjamin Disraeli)

domingo, 10 de abril de 2016

QUITARSE EL CINTURÓN

1 punto de 9 posibles. Ciertamente es un bagaje muy pobre, y ha provocado que se enciendan las alarmas en Can Barça. En menos de un mes, el equipo azulgrana ha pasado de tener 9 y 10 puntos de ventaja, sobre Atlético de Madrid y Real Madrid respectivamente, a 3 y 4 a falta de 6 jornadas para la finalización del campeonato de Liga. Todo ello, con una evidente pérdida de nivel futbolístico, cierto, pero ahora no es el momento de bajar del tren. Todo lo contrario.

Eso si, no pasa nada si, como mencioné en mi anterior artículo, debatimos que este equipo ya no hace circular el balón como antes, no materializa las ocasiones como antes, y que si las primeras partes son flojas a nivel físico. Sería un error no hacer ningún comentario al respecto, un claro ejemplo de meternos la venda en los ojos. Ahora bien, debemos ser justos y meter también los aspectos positivos en la balanza antes de quemar la nave.

Es decir, no compartiré los aires catastrofistas de algunos que parecen ser del Barça sólo cuando se gana y todo va sobre ruedas. Aquellos que sólo tiran flores cuando se gana por 0 a 4 en el Madrid, cuando se tienen 9 y 10 puntos de ventaja, cuando se ganan Tripletes, Balones de Oro, cuando el Real Madrid hace el ridículo, o bien cuando se lleva una racha de 39 partidos sin conocer la derrota. Así es muy fácil ser del Barça.

Y esto es fútbol. La temporada es muy larga y nunca nada es hecho hasta que no se acaba o ya no opciones matemáticas. Lo normal es que la cosa esté disputada hasta el final en una Liga donde hay muy buenos equipos, más de lo que pensamos. 9 y 11 puntos a media temporada es una barbaridad. Lo normal es que todo esté a decidir el partido del Calderón en una competición como la Liga de Campeones. Y lo normal es sufrir bajadas de rendimiento a nivel físico en una temporada que, si todo va perfecto, puede acabar con cerca de 70 partidos sólo a nivel de clubes.

Ya pasó en Enero. El equipo, a pesar de que no perdió ningún partido, tuvo una racha de primeras partes muy irregulares, tal y como está ocurriendo ahora. Y también como está pasando ahora, la mejora en las segundas partes también era evidente, aunque muchas veces no del todo convincente. Pero también, como mencioné en mi anterior artículo, el problema es cuando un equipo termina los partidos mal a nivel físico, no cuando los comienza de manera floja y es capaz de tener una segunda parte más fuerte y terminar a nivel óptimo. Aunque ayer contra la Real Sociedad no fue suficiente.

El ejemplo a seguir es la ida de Liga de Campeones contra el Atlético. El Barça firmó una floja primera parte, pero la segunda fue de un alto nivel. Muchos dirán que fue gracias a la expulsión de Fernando Torres. Es posible. Pero debemos tener presente un aspecto muy importante, cuando un equipo se cierra detrás desde el minuto 1, y cede el protagonismo del balón al rival, la diferencia de jugar con 10 o 11 es casi inexistente. Es más fácil destruir que construir.

Quedan dos meses de temporada. Estamos a 3 y 4 puntos de ventaja sobre el segundo y el tercero, más el goal average en ambos casos, enfrentamos la vuelta de los cuartos de final de la Champions, contra un rival muy duro, y tenemos en el horizonte la final Copa del Rey contra el Sevilla. Hasta llegar a este punto, el Barça ha tenido un calendario de infierno donde ha mostrado un alto nivel de juego y otra concentración de partidos. Ha habido subidas y bajadas. Y ahora estamos sufriendo un zoco después de una racha espectacular de 39 partidos seguidos sin perder. Toca remar todos juntos.

A todos aquellos que ahora quieren, una vez más, vender Messi, echamos a toda la plantilla, Luis Enrique, e incluso, piden la dimisión del Presidente, les pediría que se quedaran en casa o que vayan al cine. Tengo 31 años y, por suerte, no he vivido las travesías del desierto de años anteriores. Pero soy consciente de que es una mala costumbre ganarlo todo y estar siempre arriba. No se puede ganar siempre.

El próximo partido de Liga de Campeones puede ser un punto de no retorno en la temporada, la hoja ruta. Por este motivo, con plena confianza y optimismo, y sobre todo agradecimiento, hacia este grupo de personas que nos lo ha dado TODO, seré uno más que, como en la famosa película "Los hermanos Marx en el Oeste", pondrá más leña al fuego a la máquina azulgrana. Ahora toca quitarse el cinturón. Pero no para relajarse, sino para animar y apoyar al equipo. Los pesimistas, catastrofistas y oportunistas pueden marchar. Yo me subiré al carro de los que piensan que "todos unidos hacemos fuerza" y que "si todos animamos, ganaremos!".


"Memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro". (Isabel Allende)

viernes, 8 de abril de 2016

EL PALOMO, EL OSO, EL LOBO, Y EL CORDERO

No voy a hablar de animales. No se dejen engañar por el titular, hablaré de fútbol. Decepción. Tristeza. Resignación. Lamentación. Podemos mencionar el adjetivo que sea. Pero en ningún caso sentía rabia o indignación hacia los jugadores del Barça mientras bajaba las escaleras internas del Camp Nou, envejecidas por la humedad y las defecaciones de las palomas, tras perder por 1 a 2 contra el Real Madrid. Dolía, evidentemente, pero inmediatamente tuve la sensación de que no era episodio preocupante, tal y como mencioné en mi anterior artículo.

Personalmente, es mi opinión, el llamado "virus FIFA" se hizo notar, especialmente a los sudamericanos en el que jugar partidos clasificatorios para la Copa Mundial Rusia 2018. Esto lo aprovechó el Real Madrid metiendo una marcha más a los últimos 20 minutos. Ahora bien, a pesar de la victoria del conjunto blanco, había la sensación de que la eficacia del Barça era cuestión de más horas de descanso.

Pero los primeros 45 minutos contra el Atlético de Madrid, donde el equipo colchonero se adelantó por medio de un sobreexcitado Fernando Torres, que acabó expulsado antes del descanso, comenzaron a despertar los fantasmas de posibles crisis, problemas físicos, etc. El conjunto azulgrana volvió a demostrar poca movilidad con y sin balón, lenta circulación de la misma, y ​​una actitud especulativa en el juego. La cosa no pintaba bien, y parecía que la Champions se acabaría antes de lo que pensábamos.

No sabemos qué pasó en el vestuario durante el descanso. No sabemos cuáles fueron las palabras de Luis Enrique a sus jugadores. Pero sea como sea, el balón recuperó las circulaciones rápidas y se terminó con la especulación. Se fue directo al tajo, y a pesar de las numerosas pérdidas de tiempo, un total de 30 minutos, y el juego duro, el Barça consiguió ganar el partido por 2 a 1 con dos goles de Luis Suárez. Nada está decidido, la vuelta en el Vicente Calderón no será apta para personas con problemas en el corazón, pero esto es la Champions, estamos en cuartos de final, y el rival es el segundo clasificado en la Liga BBVA. Todo el mundo era consciente de que era un oponente muy duro y que no se debía cantar victoria antes de tiempo.

Y al día siguiente llegó la sorpresa. Un "accidente" que demostró que, como dice el dicho popular, "nunca hay que vender la piel del oso antes de cazarlo". Nadie se esperaba la derrota del Madrid por 2 a 0 en Wolfsburg. Era el rival deseado, octavo en la Bundesliga y 30 puntos del líder (Bayern), y después de la inyección moral de la victoria en el Camp Nou se presentaba una noche para sentenciar la eliminatoria por goleada.

Pero no fue así. El Madrid ya pensaba en el rival de semifinales y volvió su actitud "pasota", marcando con la mirada, y sin ideas. Un partido que dejó en evidencia lo que mencionaba anteriormente, que "un palomo no hace verano". El equipo blanco parece el Barça de antes de la llegada de Cruyff, ganando el máximo rival parece estar hecha la temporada.

Y además, en línea con lo que comenté en un artículo anterior, en vez de hacer autocrítica, se desvía la atención con que los culpables de lo sucedido en esta jornada de Liga de Campeones, son los árbitros. Sinceramente, no sé a quién quieren engañar desde Madrid haciendo creer que el Atlético de Madrid sufrió un nefasto arbitraje. Más leña y juego subterráneo es imposible. En Europa, el juego duro y la falta de fair play se castiga. Y en cuanto a la Castellana, es cierto que el árbitro se tragó un penalti sobre Gareth Bale, pero aún así, quien haya visto el partido estará de acuerdo en que es un argumento demasiado pobre.

Aún queda la vuelta, el Barça tendrá que luchar duro para pasar a las semifinales. El Calderón será un infierno. Y sobre el papel, ya pesar de la derrota en la ida, no creo que el Madrid protagonice un ridículo mayúsculo quedando eliminado el Bernabéu contra el Wolfsburgo. Como decía el desaparecido Juanito, "90 minutos en el Bernabéu son muy largos".

Ahora bien, esto es fútbol y la famosa conjura del ex futbolista del Madrid no se cumple en Europa desde aquella remontada contra El Inter de Milán en 1985. El Madrid tendrá que esperar que el famoso "palomo" vuelva a volar cerca del Bernabéu, cambiar mucho su cara para dar la vuelta a la eliminatoria, y hacer olvidar el "petardazo" de ayer. Si no, darán la razón a aquellos que defienden que es más importante la condición del equipo que no la suerte de las "pelotas calientes y rugosas". Y lo más importante, hay que jugar antes de cantar victoria para evitar ser devorados por un lobo, curiosamente animal mascota del Wolfsburg, con piel de cordero.


"El exceso de llanto hace reír, el exceso de risa hace llorar." (William Blake)

jueves, 24 de marzo de 2016

"EN UN MOMENTO DADO"

Hoy es un día triste. Uno de esos días en que no sabes que escribir. La muerte es una etapa natural en la vida de las personas y cada día muere alguien. Ya sea por causa natural, por malditas enfermedades, de manera repentina a causa de accidentes, o con lamentables sucesos como los del pasado martes en Bruselas. Pero hoy es un día muy triste para el mundo del fútbol y para todos aquellos que amamos este fantástico deporte. "EN UN MOMENTO DADO", cuando decidí comenzar mi aventura bloguera en La Transmissió d’en Puyal, no dudé en bautizar mi espacio con una de las citas más célebres para rendir mi particular homenaje al que es considerado el padre conceptual del fútbol moderno, y el que marcó el camino de camino del éxito en el FC Barcelona. Con Johan Cruyff, comenzó todo.

El "flaco", no hace falta explicar el motivo del tal apodo, tuvo su primer gran susto a principios de 1991. Además del fútbol, ​​"el holandés volador" tuvo otra "gran" afición que no dudaba a practicar incluso en sus tiempos de jugador en activo: el tabaco. Si el fútbol, ​​como él mismo afirmó, se lo había dado todo, el tabaco casi se lo quita. Su corazón dijo "basta", y después de una operación a vida o muerte nació por segunda vez. 25 años después, se le detectaba un cáncer de pulmón derivado como consecuencia de su "olvidado" vicio. El cuerpo no lo hace. A pesar de que dejar de fumar reduce considerablemente los riesgos, la medicina ha demostrado que el riesgo existe a largo plazo. Incluso para los más grandes.

Incluso para aquellos que ganaron, como jugador, 3 Balones de Oro seguidas. Incluso para aquellos que consiguieron 3 Copas de Europa de forma consecutiva formando parte del gran Ajax de los 70. Incluso para aquellos que lograron que su selección nacional fuera recordada por toda la eternidad, a pesar de perder la final contra Alemania, como "La Naranja Mecánica". Hay un dicho que reza que "del subcampeón nadie se acuerda", en este caso es todo lo contrario. Incluso para aquellos que consiguieron "rescatar" a un Barcelona que no levantaba un título de Liga desde hacía 14 años. E incluso, para el entrenador que cambió la mentalidad futbolística no sólo de un club, el FC Barcelona, ​​sino que estableció un modelo exitoso y admirado por el mundo entero.

Johan Cruyff consiguió que sus jugadores hicieran fácil lo más difícil sobre el terreno de juego: hacerlo fácil, que es simplemente jugar a fútbol. Eldiccionario del fútbol se llenó con algunas de sus frases más recordadas que, pese a ser obviedades (las famosas "cruyffadas"), iluminaron a toda una generación de futbolistas y aficionados. El fútbol, ​​según Johan, se limitaba a "tener la posesión del balón para atacar y no sufrir. Ya que si tienes el balón, el otro no la tiene". Y lo más importante, "la pelota debe circular rápido porque entonces EN UN MOMENTO DADO...“

No es necesario terminar la frase para entender lo que significa. Un equipo que venía de un motín contra el presidente, a la sazón era José Luis Núñez, pasó a practicar un fútbol de ensueño con 4 Ligas consecutivas y la primera Copa de Europa de la historia. Quizás el final del bautizado "Dream Team" fue lo más parecido a una pesadilla. Una época en la que incluso la "portera" de Nuñez podría haber hecho mejor los fichajes. Pero se establecieron las bases del mayor Imperio de la historia del fútbol: el actual FC Barcelona. Un equipo que se ha convertido, probablemente, en el mejor de la historia del fútbol mundial. Y no sólo por los títulos.

Lo que Johan imaginó, sigue latente en cada pasada que da Iniesta. En cada cambio de ritmo de Messi. En cada regate de Neymar. En cada robo elegante de Busquets. Y en cada pasada al portero que, según Johan, "no es nunca un paso atrás, sino el inicio de una jugada mejor".

Nos ha dejado el MAESTRO. Para Johan, la lucha contra el cáncer que le fue detectado el pasado mes de octubre ha sido como un partido de fútbol. Una final a vida a muerte que, según él mismo, iba ganando por 2-0. Él siempre quería ganar, con espectáculo, por eso afirmaba que prefería "ganar un partido 5-4 que 1-0". Del mismo modo que prefería "perderlos por 6-3 que por 3-0". Desgraciadamente, hoy ha perdido 2-3. Pero no importa. Como es el caso de "La Naranja Mecánica", Johan Cruyff pasará a la eternidad del fútbol a pesar de la derrota. Descanse en Paz.



“En mi vida he tenido dos grandes vicios: fumar y jugar al fútbol. El fútbol me lo ha dado todo en la vida y, en cambio, fumar, casi me lo quita”. (Johan Cruyff)